Por René Martínez Bravo

En política, los tiempos no se anuncian, se construyen. Y en Nuevo Laredo, donde cada movimiento tiene lectura electoral anticipada, el diputado local Sergio Checo Ojeda comienza a perfilarse con claridad como una de las figuras que podrían disputar la presidencia municipal en 2027 bajo las siglas de Morena.

No es un destape —todavía—, pero sí una narrativa en formación.

Ojeda ha construido su presencia pública bajo una premisa que en el norte pesa más que cualquier discurso ideológico: la cercanía real con la gente. En colonias, reuniones vecinales y recorridos constantes, su estilo privilegia el contacto directo, el diálogo sin intermediarios y una comunicación menos protocolaria. Esa dinámica le ha permitido consolidar una base social identificable, particularmente en sectores populares donde Morena ha fortalecido su estructura en los últimos procesos electorales.

El contexto no es menor. Morena mantiene una posición dominante en el escenario nacional y estatal, pero en municipios estratégicos como Nuevo Laredo la competencia interna suele ser tan intensa como la oposición externa. De ahí que el perfil del eventual candidato no solo deba ser competitivo frente a otros partidos, sino también conciliador y funcional dentro de su propio movimiento.

En ese tablero, Sergio Ojeda juega una carta interesante: no es un perfil improvisado ni ajeno a la dinámica legislativa, pero tampoco representa una figura distante o tecnocrática. Su narrativa se sostiene en el territorio más que en la tribuna. Y en política municipal, el territorio decide.

Sin embargo, el camino al 2027 será largo y exigente. Morena deberá definir equilibrios internos, liderazgos regionales y estrategias de continuidad o renovación. Ojeda, si aspira seriamente, tendrá que evolucionar de operador cercano a proyecto integral de ciudad: presentar visión administrativa, propuesta de desarrollo económico fronterizo, seguridad y gestión binacional, temas inevitables en una plaza como Nuevo Laredo.

Porque si algo distingue a esta frontera es que su agenda no es doméstica; es estratégica. Comercio exterior, logística, migración y seguridad forman parte del día a día. Un candidato municipal no solo administra; también representa.

La pregunta no es si Sergio “Checo” Ojeda quiere competir. La pregunta es si logrará traducir su cercanía social en estructura política suficiente para convertirse en el abanderado de Morena y, posteriormente, en una opción sólida frente al electorado.

En política, la cercanía abre puertas. La estructura gana elecciones.

El 2027 aún parece lejano, pero en Nuevo Laredo el reloj ya empezó a correr.