Alberto Serna
Ciudad Victoria, Tamaulipas.- En cada operativo de supervisión en la vía pública, personal del DIF Tamaulipas ha localizado en promedio entre seis y siete menores realizando actividades informales, reveló el procurador de Niñas, Niños y Adolescentes del organismo estatal, Jorge Alberto Galván Garcés.
“Fácilmente en cada recorrido nos topamos seis, siete niños en diversos puntos”, señaló el funcionario, al explicar que, aunque algunos acceden a retirarse momentáneamente, la situación suele repetirse.
“Hablamos con ellos y momentáneamente se retiran. Ya saben que estamos yendo martes y jueves en los recorridos; a veces cambiamos los días y nos los volvemos a topar, y volvemos a hablar con ellos”, comentó.
Galván Garcés reconoció que detrás de esta problemática existen distintas realidades. “Para muchas familias hoy en día hay necesidades económicas fuertes y les obligan a que los niños laboren”, indicó. No obstante, también aclaró que hay casos donde los propios menores buscan generar ingresos. “Hay veces que te das cuenta que, los niños tienen la iniciativa de tratar de hacerse de algo que en su casa no pueden darles”, explicó.
El procurador subrayó que no todos los casos pueden catalogarse de la misma manera. “Aunque se habla de explotación, son dos cosas muy distintas”, puntualizó. Relató que, en entrevistas directas, algunos menores le han expresado: “La realidad es que yo quiero comprar algo que en mi casa no me van a poder dar; de aquí saco y también les doy a mis padres”. Sin embargo, reconoció que también existen situaciones donde “los padres son quienes los mandan a trabajar”.
En otro tema, el funcionario abordó un caso de presunto bullying en una escuela primaria, donde actualmente se desarrolla una mesa de trabajo interinstitucional. “Hay una reunión en donde realmente se está llevando a cabo todo; por parte de nosotros hay personal de la Procuraduría participando”, detalló.
Explicó que el conflicto no es aislado y que en distintos planteles se han presentado desacuerdos entre padres de familia, particularmente cuando existen menores con algún diagnóstico médico. “En uno de los casos la madre se niega a darle un medicamento que está diagnosticado y eso crea el problema con otros niños; los papás se incomodan”, comentó.
Aunque ya se han establecido compromisos, reconoció que aún no hay una solución definitiva. “Hay acuerdos y estamos esperando que se cumplan. Es importante que cada parte asuma su responsabilidad”, enfatizó.
Galván Garcés también habló sobre los retos de la inclusión educativa, especialmente en casos de menores con condiciones como el autismo. Señaló que, si bien ahora asisten a escuelas regulares, el desafío radica en que no siempre existen los apoyos suficientes. “La Secretaría de Educación les pone un maestro sombra que los está apoyando, pero hay ocasiones en que no se da esa situación; no hay maestros suficientes”, indicó.
Finalmente, hizo un llamado a los padres de familia a reconocer y atender adecuadamente las necesidades de salud de sus hijos. “Cuando los papás reconozcan que sus hijos tienen un problema de salud, lo más idóneo es buscar la salida correcta para darles el mejor tratamiento y evitar que sean acosados por bullying”, concluyó.