Por: José Medina
— Promoviendo la economía circular, la reducción de residuos tecnológicos y el fortalecimiento de la responsabilidad institucional en materia ambiental.
Ciudad Victoria.— Elvia Eguía Castillo impulsa una iniciativa de decreto mediante el cual se adiciona un artículo 161 Bis al Código para el Desarrollo Sustentable del Estado de Tamaulipas, con el propósito de establecer la obligación de promover la reutilización, reacondicionamiento y reciclaje de impresoras, copiadoras y demás equipos de oficina electrónicos caducos o en desuso generados en las oficinas gubernamentales del Estado fomentando la economía circular y la reducción de residuos tecnológicos.
Precisó que está reforma no solo responde a necesidades locales, sino que también alinea a Tamaulipas con los compromisos internacionales de México, particularmente con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030: el ODS 12 sobre producción y consumo responsable, el ODS 3 sobre salud y bienestar, y el ODS 15 sobre vida de ecosistemas terrestres. Con ello, Tamaulipas se posiciona como pionero en la región noreste en la gestión responsable de residuos tecnológicos, demostrando que la innovación normativa puede convertirse en motor de sustentabilidad, bienestar social y confianza ciudadana.
Informó que en México, la generación de residuos electrónicos supera el millón de toneladas anuales, de las cuales menos del 20% recibe un tratamiento adecuado, según la SEMARNAT. Aunque la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos reconoce esta categoría como de manejo especial, aún carece de disposiciones específicas para el reciclaje de equipos de oficina como impresoras y copiadoras. Esta brecha normativa limita la capacidad institucional para consolidar políticas de economía circular, lo que hace necesario que entidades como Tamaulipas innoven en la gestión de residuos tecnológicos.
Argumentó que las impresoras y copiadoras en desuso representan un riesgo ambiental significativo debido a la presencia de plásticos de difícil degradación, metales pesados como plomo y mercurio, y residuos de tóner que pueden liberar sustancias tóxicas al suelo y al agua si no se gestionan adecuadamente.
«El impacto ambiental derivado del desecho de impresoras y copiadoras en oficinas públicas es particularmente grave porque estos equipos contienen piezas plásticas y componentes químicos que, al no recibir un tratamiento especializado, permanecen por décadas en el ambiente».