La Comuna

José Ángel Solorio Martínez

Cada vez en Tampico, Tamaulipas, se ve con más claridad la candidatura del PAN a la presidencia municipal, del diputado federal, Chucho Nader. Es una estrategia obligada, si el partido azul, aspira a darle fuelle a sus aspiraciones de recomponer el escenario regional. Ganar o perder el puerto, es la diferencia del panismo de regresar a los primeros planos de la política estatal opositora o de continuar con el proceso de desgaste y fragmentación.
¿Por qué?
1.- La profunda crisis del PAN, alimentada por los errores de conducción de la banda de Cabeza de Vaca, sólo puede ser superada, por el cambio en los métodos opositores y en desplazamiento de los personeros de esta corriente de los espacios de autoridad y mando regionales. En el puerto, puede darse esa circunstancia si retoma el control el panismo eficaz que encabeza Nader.
2.- El cambio se dará de manera natural. La escasez de representantes de Cabeza de Vaca en el sur es marcada; no posee un solo cuadro con el que pueda competir contra Chucho en territorio tampiqueño.
El panismo porteño, está cierto que el cabecismo representa un pasado al cual no desean regresar. Esta región en donde nació el panismo histórico, doctrinario, sabe el alto costo que pagó por el dominio del reynosense.
Ganaron el poder: pero atomizaron el partido y desaparecieron a la militancia.
Nunca los tampiqueños se asimilaron a la peculiar forma de gobernar y dar rumbo al partido de la pandilla fronteriza.

  1. De las ocho ciudades más importantes de Tamaulipas, es la única que tiene posibilidades reales de ganar el panismo. Su destacada demografía, la convierte en una pieza estratégica vital para el PAN; de perderla seguirá la tendencia a la baja en la región, que lo pondría en una posición de suma fragilidad para la importante contienda del 2028. Se ubicaría en un disputado segundo lugar llevándolo a competir, por ese sitio, cerradamente con el MC.
    4.- En la frontera no tiene expectativas el PAN. Salvo una ciudad de mediana importancia, está en su mira. Ni Nuevo Laredo, ni Reynosa, ni Matamoros presentan escenarios competitivos. En Nuevo Laredo, se desarticuló la oposición que encabezaba Yahleel Abdala Carmona; anda huyendo de la justicia por la desaparición de algunos millones de pesos de los programas sociales que tuvo a su cargo; en Reynosa, la mayoría de la clase política vinculada a Cabeza de Vaca puso pies en polvorosa y vive en Mc Allen, Texas, tomando distancia de la ley.
    Todos los cabecistas, se refugiaron con el senador José Ramón Gómez Leal y desde su establo aspiran a reposicionarse para seguir gobernando Reynosa.
    5.- La presencia de Nader, es sí o sí. Cualquier otro candidato, le regresaría el alma al cuerpo a MORENA. Abriría la posibilidad de la victoria que, por hoy, se ve distante y complicada.
    Los hermanos Cabeza de Vaca, ya tienen muchos problemas, para darse otro balazo más en el pie.