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_Más del 70 por ciento de aguas superficiales presentan contaminación severa_
Enrique Jonguitud

Ciudad Victoria, 15 de febrero.-La calidad del agua en los principales ríos de Tamaulipas cayó a niveles críticos, con más del 70 por ciento de los cuerpos superficiales por debajo de los estándares aceptables, lo que representa una amenaza directa para la salud pública y el equilibrio ambiental.

El caso más grave se registra en el Río Bravo, donde continúan las descargas de aguas residuales y basura a lo largo de su cauce, pese a operativos oficiales destinados a frenar la contaminación.

En la capital del estado, el Río San Marcos enfrenta un problema crónico por acumulación de desechos domésticos y drenajes clandestinos que deterioran el entorno de colonias cercanas.

La situación se replica en el Río Corona, donde estudios detectaron presencia de metales pesados y contaminantes peligrosos que obligan a tratamientos especializados antes de cualquier uso humano.

Especialistas atribuyen el deterioro a tiraderos ilegales, descargas sin tratamiento y escurrimientos pluviales que arrastran residuos urbanos, factores que incrementan riesgos sanitarios y dañan la biodiversidad.

Comunidades ribereñas reportan malos olores, proliferación de plagas y aumento de enfermedades gastrointestinales y dermatológicas, además de afectaciones a actividades agrícolas que dependen de estos afluentes.

Aunque existen proyectos de saneamiento en marcha, expertos advierten que la recuperación será lenta y requerirá acciones continuas junto con participación social para revertir décadas de abandono ambiental.