LOS HECHOS
POR José Inés Figueroa Vitela

¿Usted a quién le cree?
¿Al titular de comunicación del Gobierno de ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR y actual
asesor en jefe de la Presidenta CLAUDIA SHEINBAUM, o al ex asesor jurídico de la
Presidencia de la República cesado por faltas en su desempeño?
Tal vez no tenga las mayores referencias, o le venga valiendo un sorbete, quiénes son, qué
hicieron o siguen haciendo JESÚS RAMÍREZ CUEVAS y/o JULIO “El Chico” SCHERER
IBARRA.
Si esa es su condición, créalo, está entre el más amplio, amplísimo segmento de los
mexicanos; solo unos cuantos se ocupan de aquellos.
Para acercarle la historia, en un parangón preguntaré entonces en quién creen más, ¿en el
Gobernador actuante AMÉRICO VILLARREAL ANAYA, o en el ex gobernador prófugo
FRANCISCO JAVIER GARCÍA CABEZA DE VACA?
La historia es la misma, hasta el reducto geográfico en que se encuentre.
La oposición, la derecha, los neoliberales, los concentradores de la riqueza a partir del delito y
la explotación, o como quiera llamarle a ese pequeño grupo de privilegiados del pasado, en
lucha por volver a su estatus opresor, no han encontrado otra forma que enrarecer el ambiente,
para trazar su ruta de asalto al poder público.
En el plano nacional, traen la promoción a todo lo que da, de un libelo en el que, centralmente,
dan cabida a la cauda de barbaridades, equiparable a confesión de parte, con las que CABEZA
DE VACA ha pretendido evadirse de la justicia, acusando a otros de sus delitos.
Pareceré monotemático, pero es que de ahí no han pasado; si “el Rey del Huachicol” -término
acuñado por CABEZA a través de medios propios y de su subvención- es la fuente de todas
sus denuncias, la primer pregunta será, ¿por qué CABEZA y la banda de estúpidos que le
siguen el juego no le preguntan el motivo por el que él lo metió al servicio público como
contratista y nunca le decomisó un litro de huachicol y consignó, como sí lo hizo con otros
cuando se creó su ley y policía para perseguir y extorsionar a los traficantes ilegales de
combustible?
El mamotreto de SCHERER, El Chico, no soporta la más somera contraposición respecto, ya
no digamos de Los Hechos, sino de la lógica más elemental.
Lo trascendente de la campaña, es el amplio espectro que considera, tan grande, como la
caída precipitosa de sus intenciones.
Podemos cerrar más el ejemplo de las formas, intenciones y consecuencias, para mejor
entenderla, hasta la célula de la administración pública, tomando como referencia el municipio
de Matamoros.
En el origen, los patrocinadores domésticos de esta escalada de desinformación para enrarecer
el ambiente, compraron y crearon, con dineros de origen ilícito, medios de comunicación
tradicionales y emergentes, periódico, páginas electrónicas y cuentas de redes sociales de
particulares.

En forma creciente han ido sembrando ahí noticias manipuladas para tergiversar y magnificar
hechos, que aparenten un divorcio social, confrontación con el orden constituido y
desbordamiento de la violencia.
Así, hablando de botones de muestra, el cobro de impuestos evadidos por años a un
empresario omiso, lo difundieron como si se trataran de actos de extorsión institucionalizada y
le dieron carácter de general, “provocadora del cierre masivo de negocios”.
La quiebra de una empresa norteamericana de orden global, la traen como el colapso de las
fuentes de empleo y pasto de desordenes públicos destructivos.
Esta semana, al tenor de las festividades por los dos siglos de historia del municipio, como tal,
la detención de un integrante de los grupos proscritos, que provocó presuntas reacciones de
sus cómplices, lo elevaron al “desbordamiento” de la violencia.
Convenientemente, hubo balas, pero no hubo heridos y la fundada sospecha de que se trató de
una escena armada, precisamente para proyectar imágenes negativas y atacar a la autoridad.
En tratándose de un “paquete” de medios, luego no han faltado los neófitos y cazadores de
“vistas” en las redes sociales, trepándose a esa ola desinformativa.
Pero como en los primeros referentes de esta colaboración, en Matamoros, en otros
municipios, en Tamaulipas y en México nación, la sociedad tiene los antecedentes, los perfiles
a su alcance, para entender quién es quién, saber quién miente y quién habla en verdad.
Mientras los alcanza el brazo de la justicia, porque el delito es lo que los une e identifica, vamos
seguir desenmascarándolos.