Por Agustin Peña Cruz
Tampico Alto, Ver.- En una región donde el turismo suele asociarse con playas abiertas y gastronomía ribereña, una embarcación de colores vivos avanza con ritmo pausado por la laguna de Tamiahua. No se trata de una lancha convencional, sino de una réplica fiel de las tradicionales trajineras de Xochimilco. El proyecto, bautizado como “La Alborada”, busca trasladar al norte de Veracruz en una experiencia emblemática del centro del país, con una apuesta, es convertir el paisaje lagunar en motor de desarrollo local.
La iniciativa es encabezada por el joven emprendedor Hugo González Román, quien plantea un modelo que combina recreación, promoción gastronómica y fortalecimiento del comercio regional. La propuesta ha encontrado eco en el gobierno municipal.
En un video promocional que funciona como invitación abierta de cara al periodo vacacional de Semana Santa, el alcalde Adrián Domínguez precisa el alcance del proyecto: “Hola, muy buenas tardes amigos de Tampico Alto, Veracruz y de zona conurbada de Tamaulipas. Aquí estamos paseando con unas trajineras, algo innovador en la zona. Para mí es un gusto que la gente emprendedora de Tampico Alto se abra a la capacidad para atraer más al turismo”.
A bordo de la embarcación, el edil describe el entorno como parte de una experiencia integral: “Como pueden ver ahorita vamos aquí en tránsito en la laguna de Tamiahua. Es algo muy atractivo. Los pueden llevar a comer a cualquier restaurante de su preferencia, de la zona de las ruedas, la zona de 100, la ensenada, principalmente pues el paseo familiar, que es lo que los que quieren, pueden venir a echar fiesta. Los que quieren venir a traer a sus familias, sus padres, pueden estar aquí con total tranquilidad”.
El municipio busca posicionarse dentro del corredor turístico del norte veracruzano y la zona sur de Tamaulipas, la narrativa institucional apuesta por el emprendimiento juvenil como aliado estratégico.
González Román, por su parte, agradeció el respaldo oficial y enfatiza la dimensión económica del proyecto: “visitar las trajineras de la Alborada, agradezco al alcalde por la confianza y por más que nada por impulsar todo este atractivo que tenemos por acá en Tampico Alto. Gracias porque ahora sí que toda la zona restaurantera y nosotros como emprendedores queremos atraer más turismo para Tampico Alto. Y pues aquí los esperamos a toda la familia. Es un ambiente familiar también puede ser de jóvenes”.
La experiencia, afirma el propio alcalde, tiene un componente personal inesperado. “La mera verdad es que nunca me he subido a una trajinera, nunca he ido a Xochimilco”, admite Domínguez. Luego describe la travesía al caer la tarde: “Es bonita, tranquila y relajante. Ya está cayendo la tarde, ya cayó el sol”.
Más allá de la promoción simbólica, el proyecto opera bajo un esquema definido. González detalla la oferta: “Estamos aquí de viernes a domingo, de 7 de la mañana a las 7 de la tarde podemos hacer desde la mañana un tour que es el tour amanecer que viene siendo en familia. El paseo puede ser desde 2 horas, que es lo mínimo, hasta 5 horas o las horas que gusten. Tenemos también el tour clásico que también empieza desde 2 horas, salir de aquí de la ‘Alborada’, prácticamente, entrar al canal de navegación y regresar aquí a la ‘Alborada’. Tenemos el Tour Party que este también es en la noche, de 5 horas, pueden ser 16, 18 personas aproximadamente y le ponemos sus luces, ponemos la bocina, la hielera; ahí tenemos la página de Facebook Trajinera la Almorada y los esperamos en Tampico Alto”.
El énfasis en la seguridad y estabilidad de las embarcaciones también forma parte del discurso oficial. “La mera verdad yo digo nunca había subido a una trajinera, como ven, no se mueve, está muy bien, aunque haya viento, todavía está estable, no tenía el gusto de subir”, afirma el alcalde, antes de reiterar la invitación: “Los invitamos y esperamos que nos visiten más seguido”.
Como elemento diferenciador, las trajineras fueron construidas por especialistas originarios de Xochimilco, quienes permanecieron 15 días en la región para replicar el diseño tradicional. Según el emprendedor, se trata de embarcaciones elaboradas “al estilo 100% como se pueden encontrar en Xochimilco”; en otras palabras, una traslación cultural que busca conservar autenticidad sin perder identidad local.