La Comuna
José Ángel Solorio Martínez
Ninguna administración estatal, había estado con tanta intensidad bajo fuego de las instancias de justicia, como la que encabezó el exgobernador panista, Francisco García Cabeza de Vaca. Se podrán alegar las razones que sean; se pueden calificar de venganza política; o de mera mala suerte, pero hasta hoy van tres ex secretarios del reynosense, por motivos cuestionables: quebranto al erario.
El primero fue el ex secretario de la Secretaría de Educación de Tamaulipas, Mario Gómez Monroy; el segundo, el secretario de Bienestar, Rómulo Garza Martínez y Yahleel Abdala Carmona quien ocupó en el organigrama gubernamental también la titularidad de la SEBIEN.
De los tres, sólo Garza Martínez está preso; fue aprehendido en el estado de San Luis Potosí mientras se daba vida de potentado.
El mismo exgobernador García Cabeza de Vaca, es perseguido de la justicia por diversos cargos que van desde peculado hasta lavado de dinero.
Tanto él, como sus exsecretarios Gómez Monroy y Abdala Carmona, se asegura, residen en Estado Unidos para evitar la mano de la ley.
Obvio: ellos se dicen perseguidos políticos.
Gómez Monroy enfrenta -anda huyendo-, una posible pena de 24 años de prisión, mientras Garza Martínez paga una pena de más de 15 años de reclusión.
La exsecretaria Yahleel, anda prófuga de la justicia, toda vez que rehusó declarar ante la autoridad para responder a los cargos imputados. Se le adjudica, haber lucrado con los programas de despensas que debieron ser entregados a tamaulipecos de bajos recursos. Ella, dicen las autoridades penales, las utilizó para su beneficio personal; se dice, era una especie de proveedora de abarrotes y tiendas particulares mediante las cuales dispersaba utilitariamente en zonas rurales y urbanas.
O sea: privatizó las políticas de la administración panista.
Es uno de los más demoledores golpes políticos en la historia del PAN tamaulipeco.
A ello se suman, varios exalcaldes enlodados por lo mismo: manoseo de los recursos públicos.
A esa lista de señalados por la justica, hay que agregar a funcionarios de la Secretaría de Administración, que instalaron retenes en varios puntos del estado, para atracar a miles de paisanos y turistas que cruzaban la entidad. Uno de los rubros de mayor pillaje, eran los coches chocolates. Mucho cieno está brotando de estos SATitos.
¿Podrá levantarse el PAN en Tamaulipas?
¿De dónde sacará cuadros de reemplazo para las contiendas electorales de 2027 y 2028?
Anunciaron el proceso interno para renovar la dirigencia de su CDE. Pocas expectativas ha levantado ante la militancia; hay poco interés ciudadano: son las mismas élites podridas las que se disputan el liderazgo, para sacar raja de los últimos suspiros de un partido que se auto consumió por los efectos de un mal gobierno.
Si insisten en continuar con la misma tendencia y similares conductas, la elección del CDE tendrán que hacerla en Tamatán.