Alberto Serna

Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Con reglamentos municipales que en algunos casos datan de hace más de tres décadas, el Congreso del Estado de Tamaulipas encendió las alertas y lanzó un exhorto directo a los 43 ayuntamientos para que revisen y actualicen sus Bandos de Policía y Buen Gobierno, al considerar que muchas de estas normas ya no responden a la dinámica social actual.

La intención, señalaron legisladores, es que los municipios cuenten con ordenamientos claros, funcionales y acordes a las necesidades de la población, que permitan regular las faltas administrativas sin excesos y con un enfoque preventivo que favorezca la convivencia social.

Al respecto, la diputada local Lucero Deosdady Martínez destacó que las sanciones deben modernizarse y contemplar alternativas como el trabajo comunitario, siempre dentro de los límites que marca la ley. “Las medidas correctivas no pueden ser desproporcionadas; incluso en los casos de arresto, la duración no debe rebasar las 36 horas”, puntualizó.

La legisladora recordó que corresponde a los ayuntamientos emitir y mantener vigentes estos reglamentos, ya que son instrumentos clave para garantizar el orden público en cada municipio. Como ejemplo, mencionó que en Ciudad Victoria el Bando de Policía y Buen Gobierno fue publicado por primera vez en 1991, lo que evidencia la necesidad de una revisión constante.

“Estamos haciendo un llamado a los 43 municipios para que cuenten con reglas actuales, claras y justas. Cuando la ciudadanía conoce las normas y estas se aplican con equidad, se fortalece la paz social y se mejora la convivencia”, afirmó Martínez.

Añadió que los bandos también deben establecer criterios específicos para la atención de faltas cometidas por adolescentes de entre 12 y 18 años, limitando las sanciones a apercibimientos o amonestaciones y descartando castigos que no correspondan a su edad ni a su condición.

Si bien algunos municipios, como la capital del estado, han realizado adecuaciones a lo largo de los años, el Congreso consideró que aún existen rezagos importantes que deben atenderse de manera urgente.

La actualización de estos reglamentos municipales, concluyeron, representa una oportunidad para fortalecer el estado de derecho, prevenir conflictos y garantizar espacios más seguros y ordenados para las familias tamaulipecas.