El Patinadero

Juan Antonio Montoya Báez

Lo que para el poder es un «logro», para el ciudadano es un asalto. Incluso dentro del propio clan oficialista, la preocupación es palpable: la privatización de la carretera Rumbo Nuevo no es un avance, es un negocio.

Durante diciembre, el nuevo dueño de la ruta no perdió el tiempo. DAVID PEÑALOZA SANDOVAL envió a sus ingenieros y contadores no a revisar el asfalto, sino a contar billetes. Realizaron un censo del flujo vehicular para calcular el botín real. Lo que PEÑALOZA vio desde su helicóptero —en sus visitas de supervisión— lo dejó molesto: no por el estado de la vía, sino por la «incapacidad» de no haber activado aún las casetas de cobro.

DAVID PEÑALOZA conversó con los responsables de la obra y con los empresarios locales que se encargan de hacer los trabajos de mantenimiento y de suministro de los materiales de construcción.

PEÑALOZA es el multimillonario 2110 de acuerdo a la lista privilegiada de Forbes, es ingeniero egresado de la Universidad Anáhuac y un Posgrado de la Universidad de Harvard y propietario del Grupo Pinfra que acaba de agregar a su larga lista de bienes una carretera que explotará por 20 años.

Fue construída por los ex gobernadores priístas MANUEL CAVAZOS LERMA y TOMÁS YARRINGTON RUVALCABA, la cual fue mantenida como parte de los bienes estatales durante los sexenios de EUGENIO HERNÁNDEZ FLORES, EGIDIO TORRE CANTÚ y hasta FRANCISCO JAVIER GARCÍA CABEZA DE VACA.

La empresa adquirió la carretera por alrededor de mil 600 millones de pesos, muy lejos del costo real, una verdadera ganga en la que existe un mar de intereses, muchos de ellos provenientes desde la ciudad de México.

Es indignante el origen del negocio: una vía construida con dinero público y mantenida como bien estatal por administraciones posteriores, hoy se entrega al capital privado.

Pinfra adquirió la carretera por cerca de mil 600 millones de pesos. Una verdadera ganga. Un remate que huele a intereses gestados en las oficinas de la Ciudad de México.

En los pasillos del gobierno estatal el rumor es un secreto a voces: la «sugerencia» del negocio llegó a través de los hijos del expresidente LÓPEZ OBRADOR y el exsecretario ADÁN AUGUSTO LÓPEZ. Versión lógica; nadie se atreve a un zarpazo de este tamaño sin una bendición de ese calibre.

Hace días empezaron a circular unas fotos de la caseta de Rumbo Nuevo donde se exhiben los supuestos costos que se aplicarán a partir de este mes, donde aseguran que por una motocicleta se cobrarán 142 pesos y por un auto o camioneta alrededor de 285 pesos.

Estos costos no son los reales, seguramente corresponden a la imagen de otra ruta.

La buena noticia para PINFRA es que pronto empezará a recibir millones de pesos mensuales de ganancia por la administración de una carretera que hace meses era propiedad de los tamaulipecos.

La guerra de cifras ya comenzó. Mientras circulan fotos de tarifas exorbitantes de hasta 285 pesos por auto —posiblemente erróneas o de otras rutas—, la realidad no es menos amarga. Se estima un cobro de 3 pesos por kilómetro. La comparación con la ruta Cerritos-Tula es tramposa: aquella fue inversión privada; la Rumbo Nuevo ya la pagamos todos con nuestros impuestos.

Por cierto, el Secretario de Obras Públicas, PEDRO CEPEDA ANAYA anuncia la apertura del registro de las personas que podrán transitar gratis por Rumbo Nuevo, donde se contempla beneficiar a 50 usuarios diarios lo que representa mil 500 personas al mes.

El beneficio es para los habitantes de la zona, como son los ejidatarios de San Antonio, Alta Cumbre, un total de cinco ejidos cercanos, además de maestros, médicos y personal de enfermería que transiten diariamente hacia sus centros de trabajo. Esto es apenas un mejoralito para el dolor de perder una carretera para los victorenses, jaumavenses y tultecos.

No hay marcha atrás. El negocio está listo para facturar. Esta semana o la próxima, el libre tránsito en Rumbo Nuevo pasará a la historia.

Bueno, por hoy es todo.

Adiós y aguas con los patinazos…

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