Reflector/Gilda R. Terán.

Con el fin de brindar ayuda pronto, a quienes atraviesan momentos difíciles en temas de
algún fallecimiento, la Secretaria de Salud expide en forma inmediata el certificado
electrónico de defunción.
Y es que, hoy por hoy en donde prevalece esta era de la digitalización, unen esfuerzos
institucionales, para aprovechar estas herramientas tecnológicas y así seguir fortaleciendo
conceptos de atención pronta y expedita.
Es de destacar, que este nuevo servicio digital de certificado electrónico de defunción, se
dio capacitación a médicos legistas de la Fiscalía General de Justicia, a Unidades de salud
publicas y privadas, y distritos de salud del Bienestar, todo esto en conjunto ya que son
actores que brindaran estos servicios digitales.
Entonces por lo tanto, ya con estas herramientas de atención, le comento que Tamaulipas se
ha colocado, como referente nacional en este concepto de brindar certificados electrónicos
de defunción.
Además, con esta tecnología de servicio digital, ofrecen actas de nacimientos y certificados
de discapacidad, los cuales tiene mucha demanda para tramitar las pensiones de Bienestar
social para quienes portan alguna condición de vida limitante.
Y en estos mismos temas de salud, es importante señalar que los equipos médicos obsoletos
de todas las unidades del Hospital General de Altamira “Dr. Rodolfo Torre Cantú”, guardan
un status de proceso de baja y resguardados en sus respectivas unidades.
Vicente Hernández Navarro, Secretario de Salud, indicó que este tema es un procedimiento
administrativo amplio, y su dictaminación es larga y cuidadosa, y supervisada por la
Contraloría gubernamental.
En este sentido, estos equipos biomédicos obsoletos, el tema de baja, se está realizando con
renglones de transparencia, acatando las normas sanitarias, porque la Secretaria de Salud se
maneja apegada a la legalidad.
“VICTORIOSO, COMO EL AVE FENIX”.
Seguramente que nos hemos enfrentado a días grises, en los cuales hemos creído que no
habrá resplandor en nuestro diario vivir, pero la obscuridad termina cuando vuelve el sol a
darnos luz.
Y con la esperanza de que nada es para siempre, nos alentamos pues “no hay mal que dure
cien años ni enfermo que lo resista”, y por demás decir que el ser humano está preparado
para hacer frente a pasajes desoladores en nuestra vida cotidiana.

A mí, en lo particular me deja lecciones de esperanza el mito del “Ave Fénix”, en las cuales
el maravilloso poder de la resiliencia, nos inspira con herramientas para desarrollar esta
competencia de vida.
Cuentan que esta majestuosa ave según leyendas de varias culturas del viejo continente, en
este legendario país de Egipto, el ave Fénix moría y renacía una vez cada 500 años y para
los egipcios, esta gran majestuosa era Benu, un ave asociada a las inundaciones del Nilo, al
Sol ya la muerte y que, según explicaciones, había nacido bajo el árbol del Bien y del Mal.
Esa criatura fantástica comprendía que era necesario renovar de vez en cuando para
adquirir más sabiduría y, para este fin, accionaba un proceso meticuloso, en primer lugar
esta ave volaba por todo Egipto para construir un nido con los elementos más preciados
como ramas de canela, de roble, nardos y mirra.
Enseguida, acomodada en su nido, entonaba una de las canciones más bellas que los
egipcios ya habían escuchado para luego dejar que las llamas la consumieran por completo,
pero tres días después, el ave Fénix renacía llena de fuerza y poder.
Y posteriormente, tomaba su nido y lo colocaba en Heliópolis, en el templo del Sol para
iniciar así un nuevo ciclo, ofreciendo inspiración al pueblo de Egipto.
Si bien es cierto, que este proceso es semejante a la dimensión psicológica de la resiliencia,
porque nosotros también nos afanamos para emerger de episodios emocionales que en
ocasiones inmovilizan nuestro espíritu.
Pero el ser humano debe aletear con fuerza, y sin temor alguno, para sobrevolar su universo
interior en busca de las ramas de su autoestima, de motivación, de dignidad, y de la tierra
de sus esperanzas para fortalecer su amor propio
Así como las cenizas de la que emergió el ave Fénix, nunca se las llevo el viento, sino todo
lo contrario, se quedaron ahí en el lugar correcto, así formarán parte de nosotros para
consolidar un ser que renace del fuego mucho más fuerte, y con más sabiduría.
No importa cuántas veces hayas caído, ten presente que está en nuestras manos levantarnos
nuevamente, para recuperar una vez más el sentido existencial, para renovar fuerzas, aliento
y voluntad inspirados en el ave Fénix.
Algo que me queda claro es que la vida puede ser muy oscura en cualquier momento, lo
sabemos, tal vez lo hemos vivido, sin embargo, lejos de claudicar, debemos de enfrentar,
para elegir los mejores colores con los que pintaremos nuestro horizonte.
Sin embargo, todos tenemos un modo muy particular de dar color a nuestra cotidianidad,
me refiero a nuestra actitud para encarar los claroscuros de este diario vivir, y es que según
la psicología podemos echar mano del manejo de las emociones.

Pues se llega el tiempo de activar la resiliencia, este citado entrenamiento consciente y
constante para enfrentarnos de forma positiva a las situaciones adversas, actúa como un
muelle que impulsa la vida.
Es decir, es el arte que nos confiere cierta sensación de control frente a las dificultades, de
tal forma que lejos de quedar eternamente desvalidos por ejemplo como una infancia
injusta, o alguna pérdida dramática o ese fracaso imborrable, tenemos la oportunidad de
elegir colores nuevos con los que se puede dar forma a nuestro existir.
Hasta la próxima.
[email protected]