Por Agustin Peña Cruz
Ciudad Altamira, Tamps.- El dengue sigue siendo un reto persistente para la salud
pública, el municipio de Altamira se coloca en una posición atípica y relevante: actualmente
no registra un solo caso de esta enfermedad. Así lo confirmó el alcalde Armando Martínez
Manríquez, quien atribuyó el resultado a una estrategia sostenida de prevención, vigilancia
epidemiológica y coordinación institucional.
“La buena noticia que nos dio ahorita el doctor Carlos Arturo Juárez del Ángel (Jefe del
Distrito de Salud para el Bienestar XII de Altamira), es que el año pasado a esta fecha
teníamos 10 casos de dengue. En este 2026, a esta fecha, ni un solo caso de dengue”,
afirmó el edil, al subrayar la efectividad de la campaña implementada por el gobierno
municipal en materia de salud.
Lejos de asumir el dato como un punto de llegada, la administración municipal busca blindar
este logro mediante una alianza estratégica con el sector privado. En específico, el
Ayuntamiento analiza la firma de un convenio de colaboración con una empresa
especializada en el reciclaje de neumáticos usados, un residuo que representa uno de los
principales focos de reproducción del mosquito transmisor del dengue.
“Queremos establecer un convenio de colaboración con esta empresa, una empresa
privada que está instalando este sistema en Altamira… queremos ver la posibilidad de
contar con la colaboración institucional con ellos”, explicó Martínez Manríquez, tras señalar
que las instalaciones —ubicadas en la zona de Montealto— son “de primerísimo nivel”.
El problema, reconoció el alcalde, es visible: las llantas abandonadas se encuentran
dispersas en distintos puntos del municipio. “Malamente, ¿verdad?, a veces la tiran en
donde quiera… las tenemos por todos lados”, dijo, al advertir que su acumulación no solo
representa un riesgo ambiental, sino un detonante directo de problemas sanitarios.
La apuesta por una colaboración público-privada busca, precisamente, atacar ese eslabón
crítico. “Para que podamos resolver un problema grave que tenemos aquí de llantas… y
más controladoras del mosco transmisor”, señaló, al precisar que la erradicación de estos
criaderos es importante para sostener los avances logrados.
El trasfondo de esta estrategia es: conservar la certificación federal de Altamira como
municipio saludable, un reconocimiento otorgado por la Secretaría de Salud. “Somos un
municipio que está certificado como municipio saludable… y queremos seguirlo
manteniendo para que nuestro municipio y nuestra gente siga teniendo toda la atención en
la materia de salud”, sostuvo el edil.
Con “bandera blanca” en dengue por ahora, la administración municipal apuesta a que la
prevención, más que la reacción, sea el eje de la política sanitaria. “Ojalá continuamos así”,

concluyó Martínez Manríquez, consciente de que, en salud pública, los logros solo se
sostienen mientras no se baja la guardia.