Por José Gregorio Aguilar
Jueves 29 de enero 2026
“No niego a mis amigos, pero mi lealtad es azul”
La aspirante a la dirigencia estatal del PAN, Omeheira López Reyna, aseguró que su proyecto parte de la reconciliación interna y de una autocrítica profunda al partido, pero también dejó claro que no reniega de sus vínculos políticos pasados, en alusión a su cercanía con el exgobernador Francisco García Cabeza de Vaca.
“Soy una persona muy leal y disciplinada. No desconozco a nadie, no voy a desconocer con quien he estado durante los años de mi vida política. Mi lealtad y mi corazón son azules, al PAN jamás me he movido”, afirmó.
La militante panista, con más de 35 años de trayectoria, dijo que su interés es participar en la contienda si la convocatoria se define para mujeres que encabecen la fórmula, porque “eso permitirá tomar decisiones reales y no repetir lo mismo”.
En su diagnóstico interno, López Reyna reconoció que existe apatía y desilusión entre la militancia, pero negó un quebranto. “El silencio es la semilla que germina una derrota. Todas las luchas son ganables, y Acción Nacional no se caracteriza por rendirse”, señaló.
Sobre las críticas que la vinculan directamente con Cabeza de Vaca, respondió que su carrera política se ha forjado con independencia: “He demostrado con mi vida profesional y laboral que tengo la capacidad para estar en los cargos que he ocupado. A las mujeres nos cuesta el doble que a los hombres, pero he mostrado mi persistencia y mi propia capacidad”.
Finalmente, subrayó que su proyecto busca “ordenar la casa” y reconciliar liderazgos en todas las regiones del estado. “El PAN somos todos, somos una familia. Aunque haya diferencias, la foto siempre sale junta. Lo importante es recuperar la confianza y la credibilidad ciudadana”, concluyó.