#DESDELAFRONTERA
POR #PEDRONATIVIDAD
La puesta en marcha de la Agencia Nacional de Aduanas de México en Nuevo Laredo no fue un acto protocolario más en la vida cotidiana de Tamaulipas, es una definición de rumbo para México.
Que esta ciudad fronteriza haya sido designada sede nacional de la ANAM formaliza lo que desde hace décadas ocurre en los hechos. Nuevo Laredo no solo es paso, es palanca. No solo conecta territorios, también sostiene buena parte de la arquitectura fiscal y comercial del país. Hoy, esa realidad queda inscrita en el diseño institucional del Estado mexicano.
Desde este complejo se coordinarán las operaciones aduaneras de todo el territorio nacional. Dicho con sobriedad, aquí se administra ya una de las venas principales por donde circula la economía mexicana. Dicho con mayor profundidad, Nuevo Laredo queda colocado en el centro de la seguridad nacional, la soberanía económica y la estrategia de desarrollo.
La presencia de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en el acto inaugural no fue un gesto menor. Su mensaje fue claro al reconocer que estas instalaciones representan honestidad, eficiencia y modernización. También lo fue al subrayar el peso específico de esta frontera, responsable de alrededor del 33 por ciento de la recaudación de las aduanas terrestres del país. Las cifras hablan con contundencia, pero detrás de los números hay una apuesta política, fortalecer al Estado desde sus puntos neurálgicos.
Algo a destacar fue el mensaje de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, fue tan claro como significativo. Al felicitar públicamente al gobernador Américo Villarreal Anaya y a la presidenta municipal Carmen Lilia Canturosas Villarreal, la mandataria no habló desde la forma, sino desde el fondo.
“Quiero felicitar al gobernador Américo Villarreal y a la presidenta municipal Carmen Lilia Canturosas por el buen trabajo que están desempeñando”.
El gobernador Américo Villarreal Anaya fue preciso al señalar que esta designación no es casual. Nuevo Laredo tiene vocación logística, infraestructura probada y una historia que la respalda. La ANAM no llega a improvisar, llega a asentarse sobre un liderazgo construido con años de operación, inversión y coordinación institucional. La ampliación del Puente Nuevo Laredo III, el impulso ferroviario y la modernización logística no son proyectos aislados, sino piezas de una misma visión.
En el ámbito local, la alcaldesa Carmen Lilia Canturosas habló de un antes y un después. No exagera. Una inversión superior a los 4 mil millones de pesos, más de 29 hectáreas y un complejo pensado bajo una visión integral de servicio público, con áreas administrativas, habitacionales y de bienestar, transforma el entorno urbano y redefine el papel de la ciudad en el concierto nacional.
“Somos el corazón del comercio exterior del país”, exclamó orgullosa.
Pero más allá de la infraestructura, lo relevante es el mensaje de fondo. La instalación de la ANAM en Nuevo Laredo reconoce capacidad, estabilidad y liderazgo. Reconoce que esta frontera no solo mueve mercancías, también genera confianza institucional. Y en tiempos donde la eficiencia del Estado es observada con lupa, eso tiene un valor estratégico incuestionable.
Con este hecho, Nuevo Laredo deja de ser únicamente la frontera más importante de México para convertirse, oficialmente, en uno de los tableros donde se juega el futuro económico del país. Aquí no solo se cruzan tráileres. Aquí se cruzan decisiones, políticas públicas y una visión de nación que entiende que el desarrollo se construye desde el territorio.
Hay inauguraciones que se celebran. Esta, además, se saborea. Y eso, en política, no es poca cosa… ¿Qué, no?, NOS LEEMOS.
Comentarios: [email protected]