CONFIDENCIAL
Por ROGELIO RODRÍGUEZ MENDOZA.
El PAN en Tamaulipas vuelve a hablar de democracia interna justo cuando todo indica que la decisión ya está tomada. Lo ocurrido el fin de semana no fue un destape: fue un acto de utilería política.
Ismael García Cabeza de Vaca, diputado local, expuso ante un grupo de militantes su aspiración de encabezar el Comité Directivo Estatal del PAN, en fórmula con Omeira López Reyna, exmagistrada y esposa del publirrelacionista de la administración estatal panista. Él como presidente; ella como secretaria. O al revés. El acomodo es secundario cuando el resultado no está en disputa.
El mensaje fue presentado como señal de apertura, como prueba de que habrá competencia real en la renovación de la dirigencia panista. Una narrativa conocida, pulida y convenientemente difundida.
Sin embargo, la realidad es otra. Este movimiento no busca ganar la presidencia del partido, sino simular que alguien la está disputando.
El panismo tamaulipeco necesita aparentar vida interna. Necesita mostrar músculo democrático frente a una militancia golpeada y frente a una opinión pública cada vez más escéptica.
La supuesta contienda cumple esa función: generar ruido, fabricar expectativa y construir la idea de un proceso abierto, cuando en realidad el guion ya está escrito.
Porque, salvo sorpresa mayúscula, la presidencia del PAN estatal recaerá en Gloria Garza, con César Verástegui Ostos como secretario general. Una fórmula previamente consensuada en las alturas del panismo.
En ese escenario, Ismael García Cabeza de Vaca y Omeira López Reyna no representan una alternativa. Representan una coartada.
Lo que ambos buscan es simplemente legitimar el proceso, darle apariencia de competencia y permitir que, al final, la victoria luzca incuestionable.
Cuando llegue el desenlace, escucharemos el mismo libreto de siempre. Se hablará de madurez política, de respeto a la militancia y de compromiso con la unidad del partido.
Habrá aceptación pública de la derrota, entre comillas, y un reconocimiento formal a la dirigencia electa.
Lo que no se dirá es que la elección nunca fue tal. Que nadie improvisó y que cada actor conocía de antemano su rol.
Peor aun: la dirigencia cambiará de nombres, pero no de mando. El control real del panismo tamaulipeco seguirá donde ha estado en los últimos años.
El exgobernador, Francisco García Cabeza de Vaca, aun desde su residencia en Texas, seguirá siendo quien decide en el PAN en el estado. Y su hermano Ismael, continuará como uno de los operadores más visibles de esa influencia.
La simulación no es una falla del sistema interno del PAN. Es su método.
Hoy no conviene imponer por la fuerza. Conviene aparentar apertura, tolerar disidencias controladas y permitir candidaturas que no alteren el equilibrio real del poder.
Para decirlo claro: En Tamaulipas, el panismo no está eligiendo dirigencia. Está administrando una narrativa.
Y en ese ejercicio, una vez más, la democracia interna aparece no como práctica real, sino como elegante escenografía.
Ya verá usted que así es.
EL RESTO.
GATTÁS GANA RESPALDO NACIONAL DE MORENA.- El alcalde, Lalo Gattás, participó en la primera edición de la Escuela Municipalista de Morena, realizada en Oaxtepec, Morelos. Su asistencia confirma una línea de gobierno que privilegia la preparación y la mejora continua en la administración pública.
En el encuentro, que reunió a alcaldes de los municipios más importantes del país y contó con la participación de funcionarios del gabinete de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, Gattás Báez fortaleció conocimientos en finanzas, austeridad republicana y uso eficiente de los recursos públicos, e intercambió experiencias de gestión con otros gobiernos locales.
El cierre fue político y contundente. La dirigente nacional de Morena, Luisa María Alcalde, reconoció públicamente el trabajo del alcalde de Victoria y subrayó su cercanía con la ciudadanía. El programa Día del Pueblo fue señalado como un ejemplo de gobierno territorial, sensible y con resultados.
CARMEN LILIA Y SHEINBAUM.- Para aquellos que aún tenían dudas, el trato que recibió la alcaldesa Carmen Lilia Canturosas Villarreal de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, durante su visita a Nuevo Laredo, despeja cualquier especulación.
La mandataria federal acudió a esta frontera para inaugurar la sede de la Agencia Nacional de Aduanas de México, un acto de alto simbolismo político y estratégico que dejó clara la cercanía entre ambas.
No fue solo una visita protocolaria. En el lenguaje del poder, que la Presidenta encabece personalmente la inauguración de una obra de esta magnitud y comparta protagonismo con la alcaldesa habla de respaldo real. Carmen Lilia ha sabido colocar a Nuevo Laredo en la agenda federal con resultados concretos, producto de una gestión ordenada, eficaz y alineada con el proyecto nacional.
La lectura es contundente. Nuevo Laredo cuenta hoy con una alcaldesa bien posicionada, respetada y escuchada en Palacio Nacional. Esa relación, construida con trabajo y oficio político, se traduce en infraestructura, inversión y decisiones que fortalecen a la ciudad. En política, el trato siempre dice más que cualquier discurso.
ASÍ ANDAN LAS COSAS.