#DESDELAFRONTERA 

POR #PEDRONATIVIDAD 

Este domingo no será uno más en el calendario fronterizo. Lo que ocurrirá en Nuevo Laredo es el encendido formal de una maquinaria largamente planeada, afinada pieza por pieza y que, ahora sí, comenzará a mover en serio la economía aduanera no solo de México, sino de toda América Latina. 

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezará la inauguración oficial de la Agencia Nacional de Aduanas de México. Traducido al idioma de la calle y del mercado, Nuevo Laredo quedará consagrado como el epicentro de la logística, la fiscalización y el comercio exterior del país. Palabras mayores. Aquí se cumple la promesa de la descentralización federal que inició Andrés Manuel López Obrador y que hoy toma forma, estructura y músculo operativo. 

No se trata de una oficina más, ni de un anuncio inflado. Son más de 4 mil 500 millones de pesos invertidos en un complejo que parece ciudad dentro de la ciudad. Oficinas administrativas, unidad habitacional para cientos de trabajadores, comedor industrial, gimnasio, áreas de esparcimiento y hasta zona comercial. Todo pensado para que la aduana no sea solo un punto de paso, sino un polo de vida, trabajo y desarrollo. 

Pero el verdadero impacto no se mide en metros cuadrados, sino en ondas expansivas. La ANAM no llega sola. Arrastra empleos bien pagados, para profesionistas y para todos los niveles de preparación. Arrastra familias que se mudan, niños que llenan escuelas, vuelos que se multiplican en el aeropuerto, hoteles que se ocupan, restaurantes que se abarrotan y comercios que abren cortinas con optimismo renovado. 

Nuevo Laredo deja de ser únicamente una frontera eficiente y, desde este domingo, se consolidará en el motor aduanero número uno de América Latina. Así, sin rodeos. El dinero se mueve, la ciudad se transforma y la dinámica urbana cambia de ritmo. 

Aquí entra la otra parte de la ecuación, la que no siempre se ve en los discursos, pero sí en el territorio. La visión compartida. La del Gobierno Federal de Claudia Sheinbaum, la del Gobierno de Tamaulipas encabezado por Américo Villarreal y la del Gobierno Municipal de Carmen Lilia Canturosas. Tres niveles, un mismo rumbo. 

La alcaldesa no esperó a que sonara el silbatazo. Desde antes ha invertido en infraestructura, servicios, orden urbano y condiciones para que el boom no agarre a la ciudad en pantuflas. Salud, vivienda, seguridad, escuelas, vialidades. Todo lo que suele colapsar cuando el crecimiento llega sin aviso, aquí se ha venido preparando con antelación. 

Este domingo empiezan a rodar los engranes. Nuevo Laredo no solo será noticia. Será referencia… ¿Qué, no?, NOS LEEMOS. 

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