Desde el Averno.
Por Susuki Esmeralda G.
Un minuto puede hacer la diferencia entre salvar una vida o perderla.¿Cómo puede ser esto posible? Muchos son los casos en los que ha bastado un minuto o muy pocos para rescatar una vida, en específico cuando se está a bordo de una ambulancia y se busca trasladar con prontitud al paciente para que reciba la atención médica necesaria. Sin embargo, es cada día mayor la inconsciencia de muchos conductores que ya no accionan al escuchar el sonido de la sirena de emergencia para abrir paso a la ambulancia u otros vehículos de auxilio.
A estos extremos se ha llegado dentro de la poca de cultura vial, pero algo realmente preocupante es la falta de empatía al respecto, muchos no están dispuestos a sacrificar su paso, o retrasar sus tiempos para dar prioridad al paso de la ambulancia. Esto suele tener graves consecuencias para el paciente, pues al retrasar la atención médica se acortan sus posibilidades de conservar la vida o en algunos casos de evitar secuelas graves por falta de atención pronta y oportuna.
Los primeros 30 minutos la atención puede ser significativa para evitar la pérdida humana y cada minuto que pasa aumenta el riesgo de muerte en un 66 % de acuerdo a estudios médicos.
A pesar de que en México existen consecuencias legales por no ceder el paso a una ambulancia que van desde multas y sanciones la realidad es que esta medida no ha sido suficiente o incluso no se ha aplicado con rigor.
No respetar las unidades de emergencia (ambulancias, bomberos, patrullas) es considerado una infracción al reglamento de Tránsito, lo que conlleva sanciones económicas en muchas partes del mundo.
De acuerdo con el reglamento de Tránsito de nuestra capital, no ceder el paso a vehículos de emergencia se clasifica como una falta que puede ameritar multas, citando registros de infracciones de 10 días de salario en promedio.
El reglamento obliga a los conductores a orillarse al costado derecho y detenerse cuando estas unidades anuncien su presencia con luces o sirenas.
Otras sanciones: Además de la multa, la reincidencia o la obstrucción directa pueden derivar en otras medidas administrativas por parte de los jueces calificadores. Este hecho es de seria consideración ya que implica la vida de una o varias personas, eso sin contar el riesgo que la propia ambulancia pudiera sufrir u ocasionar un trágico accidente vial al intentar sortear los vehículos qué no ceden el paso o lo hace con demasiada lentitud.
Los retrasos pueden sobrecargar aún más el servicio médico que se brinde al herido.
¡Ceder el paso a una ambulancia es un acto de solidaridad y responsabilidad!
Cuando se trata de un caso que nos afecta directamente o aún familiar, es cuando nos damos cuenta de lo importante que es dejar libre inmediatamente el acceso a la ambulancia, es reprobable que por acciones tan sencillas que se omiten, existan pérdidas humanas.
En Ciudad Victoria el coordinador estatal de la Cruz Roja Jesús Suárez Silveira, informó que del 1 de Enero del 2025 al 2 de Enero del 2026, la institución atendió en la capital 73 servicios de emergencia relacionados exclusivamente con accidentes viales con un saldo de 114 personas lesionadas y 5 defunciones, ante dichas cifras no es caso aislado que en algún momento nos toque escuchar el sonido de la sirena de emergencia de la ambulancia, la pregunta importante es ¿reaccionará con prontitud y cederá el paso sin titubear a la brevedad posible? ¿O simplemente hará oídos sordos al paso de la emergencia?
Recuerde que nunca estamos exentos de sufrir un accidente y lo más seguro es que deseemos qué la ambulancia nos traslade con prontitud y el apoyo vehicular de todos los conductores. No seamos la causa de perdida valiosa de tiempo, cedamos el paso a la oportunidad de vida que tenga una persona en un traslado de emergencia al hospital.
¡Hasta la próxima entrega, saludos cordiales desde el Averno!