LOS HECHOS
POR José Inés Figueroa Vitela

El Gobernador AMÉRICO VILLARREAL ANAYA encabezó ayer una conferencia de prensa con
su Secretario de Seguridad, el Secretario Ejecutivo del Consejo Estatal del ramo y el “flamante”
Fiscal General de Justicia del Estado; por un lado en la mesa también estuvo el Secretario
General de Gobierno, pero en calidad de “testigo de palo”.
El día de la víspera, en el Congreso, en torno de la ceremonia cívica semanal, el Mandatario
Estatal había advertido sobre los “ingenieros del caos”, que se dedican a tergiversar la
información, insultar y difamar, revirtiendo en sus publicaciones, a través de los medios
digitales, los hechos consumados por el gobierno.
El tema de la seguridad, es uno de los que más han reflejado avances en el actual gobierno y
sobre el que más han hecho barullo, los polvos de aquellos lodos que siguen pensando que
será a través de las malas artes, como han de sorprender a los ciudadanos para regresar a sus
pillerías de antaño.
Por eso, con el Gobernador, el General Secretario PANCARDO, el Secretario Ejecutivo WILLY
y el Fiscal GOVEA, dieron santo y seña de las cifras, registradas por las instancias nacionales,
que soportan la afirmación sobre el paso firme y el tranco amplio con el que avanza Tamaulipas
en materia de seguridad.
De entrada, el doctor AMÉRICO recordó la calidad de postración en que recibió su gobierno el
sistema de seguridad, sin patrullas, en desorden y con antecedentes de excesos y despojos
que significaban una amenaza; sembraban el miedo entre la población.
Por eso uno de los imperativos desde el inicio del sexenio, fue desarrollar una nueva estrategia
para La Paz y la seguridad, iniciando por el ataque a todas las manifestaciones de la violencia,
el fortalecimiento de la fuerza de tarea con una renovada corporación en la Guardia Estatal,
multiplicar el equipamiento de disuasión e inteligencia y abrir la coordinación a las instancias
gubernamentales, a los poderes y a la sociedad misma, convocando a la sociedad
colaboradora y participativa.
Así lo refirió el Gobernador, ahí de la conferencia de prensa dictada en el Salón Independencia
de Palacio, dando paso a las resultantes que ya hablan de una mejoría en la mayoría de los 98
indicadores de seguridad medidos por el Secretariado Ejecutivo del Consejo Nacional de
Seguridad Pública.
Entre los de alto impacto, el más sonado es el homicido doloso -intencionado- y en ese caso,
refirió el General Secretario, la disminución es del 86 por ciento; contra 129 asesinatos en el
Estado por mes que se reportaban en el 2018 -inicio de los gobiernos de la cuarta
transformación-, al cierre del año recién pasado eran 25.
Y así los robos, asaltos, agresiones en carretera, secuestros, lesiones, despojos, decía, la
inmensa mayoría de los delitos a los que se da seguimiento por las autoridades revisoras
centrales.
Solo en el delito de la extorsión, entre los de alto impacto, aun se presentan resistencias, que
sin embargo, ya se están acotando, a la luz de las reformas a la ley federal, que lo hace un

delito a perseguirse de oficio -aun sin denuncia- y considera la denuncia anónima, para
proteger a las víctimas.
El Fiscal GOVEA se refirió más a las extorsiones telefónicas, cometidas en su mayoría por
reclusos que sorprenden, sobre todo a adultos y adultas mayores, a amas de casa, aunque
reforma y reto, van por sobre el auténtico atentado a la tranquilidad social y el desarrollo
productivo que son las extorsiones y el cobro “de piso” a empresas y particulares.
Esas son las que presionan la estadística y sobre las que ya se puede incidir con la reforma
federal y más se hará, cuando esta aterricen en los estados federados.
Porque hay muchas manifestaciones de un mismo delito, ahí lo aclaró el gobernador y en la
medida que se vaya poniendo en su justa dimensión, se encontrará las mejores formas de
acotarlos, combatirlos y prevenirlos desde su raíz.
La presencia del Mandatario estatal en el 96.2 por ciento de las reuniones de las mesas para la
construcción de la paz, donde se analiza la incidencia delictiva cotidiana del estado y se
adoptan medidas de reacción y correctivas, ha sido el mayor acicate y es la más grande
esperanza en los tamaulipecos de que esto va a seguir cambiando para bien.
El turismo, la inversión privada, los mejores salarios, todos a la alza, mientras la percepción
ciudadana favorable, entre los afanes y convocatoria institucionales a quitarnos el estigma de
violentos, porque a los tamaulipecos en verdad nos gusta trabajar, en seguridad y justicia,
construyendo el desarrollo propio y colectivo.
Así lo dijeron… y así es.
Pésele a quien le pese.