Columna Rosa, sólo para Mujeres.
Por: Lic. Bárbara Lera Castellanos.
China ha demostrado una astucia estratégica al sortear un potencial golpe financiero de 1,500 millones de pesos mexicanos (MDP), equivalente a unos 75 millones de dólares, en el contexto de disputas comerciales con México.
Este episodio se remonta a tensiones derivadas de investigaciones por presunto dumping en el sector del acero, donde empresas chinas como las vinculadas a la siderúrgica AHMSA acusaron a Pekín de prácticas desleales que inundaban el mercado mexicano con productos a precios artificialmente bajos.
La Secretaría de Economía de México inició un proceso antidumping en 2023, que podía derivar en aranceles punitivos y multas por hasta 1,500 MDP.
Sin embargo, China evitó este impacto mediante una maniobra diplomática y comercial precisa.
La estrategia china se basó en negociaciones bilaterales rápidas y concesiones selectivas.
En lugar de confrontar directamente, Pekín propuso cuotas de importación voluntarias y compromisos de precios mínimos, alineados con las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Esto desarmó el caso: en noviembre de 2024, México suspendió las medidas definitivas tras un acuerdo extrajudicial.
China también diversificó sus exportaciones, redirigiendo acero a otros mercados como Vietnam y Brasil, minimizando pérdidas.
Esta “esquiva” no solo preservó flujos comerciales, sino que posicionó a China como socio confiable, evitando escaladas que hubieran afectado inversiones en energías renovables y manufactura.
Datos del INEGI muestran que las importaciones chinas de acero cayeron solo un 8% en 2024, pese a la amenaza, gracias a esta flexibilidad táctica.
Esta resolución pavimentó el camino para una relación comercial robusta entre China y Tamaulipas, un estado clave en el noreste mexicano por su posición estratégica en el Golfo de México y su rol en la nearshoring.
Tamaulipas exporta a China productos petroleros, agroindustriales como sorgo y carne, y manufacturas automotrices, con un intercambio bilateral que superó los 2,000 millones de dólares en 2025, según la Secretaría de Economía.
China, a su vez, provee maquinaria, electrónicos y paneles solares, impulsando parques industriales en Matamoros y Nuevo Laredo.
La Iniciativa de la Franja y la Ruta ha profundizado estos lazos: en 2025, firmas chinas como Huawei y BYD invirtieron 500 millones de dólares en infraestructura logística y vehículos eléctricos en el estado.
Eventos como el Foro Económico Tamaulipas-China en Reynosa fomentan joint ventures, con énfasis en puertos como Altamira para exportar gas natural licuado.
Sin embargo, persisten retos como la dependencia energética y tensiones por fentanilo.
En suma, la “esquiva” del golpe financiero no solo salvó recursos, sino que consolidó a Tamaulipas como puente comercial vital, proyectando un crecimiento del 15% en el intercambio para 2026.