La propuesta busca ir más allá de las rampas y los cajones de estacionamiento, elementos que, si bien existen, resultan insuficientes para hablar de un gobierno verdaderamente incluyente

Por Agustin Peña Cruz
Ciudad Madero, Tamps.- En el inicio del año administrativo, el debate sobre la inclusión comienza a traducirse en proyectos concretos dentro del Ayuntamiento de Ciudad Madero. Desde la Comisión de Inclusión, el regidor Reymundo Pecina Díaz de León impulsa una propuesta de infraestructura urbana orientada a garantizar movilidad segura y autonomía a personas con discapacidad visual y adultos mayores, un sector que históricamente ha enfrentado barreras físicas y administrativas para acceder al espacio público.
El planteamiento contempla la instalación de semáforos inteligentes y sonoros, así como un sistema integral de señalética en braille y pavimentos podotáctiles, con la finalidad de conformar un circuito de movilidad segura que conecte cruces viales y dependencias gubernamentales. La intención, explica el regidor, es que estos elementos funcionen de manera articulada y no como acciones aisladas. “Queremos hacerlo en conjunto, porque las señaléticas se convierten en guías para ir hacia ciertos lugares y los semáforos son medidas de seguridad para que una persona con discapacidad o un adulto mayor pueda cruzar una calle con confianza”, señaló.
De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), más del 16 por ciento de la población en México vive con algún tipo de discapacidad, siendo la visual una de las más frecuentes, particularmente entre adultos mayores. Por ello, la falta de infraestructura accesible no solo limita el tránsito urbano, sino también el acceso efectivo a servicios públicos y a la vida institucional.
Pecina Díaz de León precisó que la propuesta busca ir más allá de las rampas y los cajones de estacionamiento, elementos que, si bien existen, resultan insuficientes para hablar de un gobierno verdaderamente incluyente. “La persona con discapacidad visual, si no conoce el lugar, por lo menos puede detectar con sus manos, que es con lo que se lee el braille, en qué área se encuentra del ayuntamiento y hacia dónde dirigirse”, explicó al referirse a la colocación de letreros en braille en puertas y accesos, así como señalización lateral dentro de los edificios públicos.
El proyecto también incluye la incorporación de pavimentos podotáctiles, superficies con relieves direccionales detectables mediante el bastón blanco, que permiten a las personas ciegas orientarse y desplazarse con mayor seguridad. Este tipo de señalización ya se encuentra de forma parcial en algunos bancos y zonas comerciales del sur de Tamaulipas, pero la propuesta municipal busca integrarla de manera sistemática en espacios gubernamentales y cruces estratégicos.
La creación del circuito de movilidad segura dependerá de la disponibilidad de recursos municipales y de la capacidad de gestión ante otras instancias, reconoció el regidor. “Es una inversión importante, por eso queremos empezar aunque sea con un pequeño circuito, donde las personas puedan recorrerlo con seguridad, con dirección, sabiendo dónde se encuentran”, afirmó.
Desde el Cabildo se sostiene que este primer circuito podría sentar las bases para una política pública de inclusión más amplia, en la que la accesibilidad deje de ser una medida excepcional y se convierta en un estándar del diseño urbano y administrativo.