Por Agustin Peña Cuz
Ciudad Madero, Tamps.- En una calle de la colonia El Chipus, donde los programas oficiales suelen llegar tarde o no llegar, una jornada de asistencia social organizada por la asociación civil Acciones con Sentido volvió visible una realidad persistente: para amplios sectores vulnerables, la ayuda más inmediata no proviene del aparato gubernamental, sino de la sociedad organizada.
Leticia Luciano García, vecina de la colonia y gestora comunitaria, observa el movimiento con una mezcla de alivio y gratitud. Medicamentos gratuitos, consultas médicas, atención traumatológica especializada y ropa en buenas condiciones fueron puestos al alcance de familias que, de otro modo, difícilmente podrían costearlos. “Yo se lo agradezco porque la colonia ocupa luego de cualquier apoyo”, afirma, subrayando que estos beneficios cubren necesidades básicas que se acumulan en silencio.
La entrevistada precisó que el acceso directo a medicamentos y consultas representa un respiro inmediato para la economía familiar. “A veces uno no tiene para comprar, y ahorita trae medicamentos y asistencia médica; eso sí beneficia a los de aquí, a los de la colonia”, señala. En un contexto donde incluso una receta puede convertirse en una barrera, la atención gratuita adquiere un valor que va más allá de lo económico.
La jornada también incluyó la entrega de ropa, un apoyo que Luciano García distingue por su calidad. “No es como usualmente la vemos, que ya viene con defectos; esto viene en buenas condiciones”, dice, enfatizando la dignidad implícita en ese detalle. Para quienes reciben el apoyo, no se trata solo de cubrir una necesidad, sino de hacerlo sin estigmas.
El testimonio de la vecina apunta a un problema estructural: el excesivo burocratismo gubernamental. “Hay mucho burocratismo por parte de los gobiernos municipales para conseguir esos apoyos; tienes que meter papelería y muchas veces ya ni alcanza el paciente o la persona a recibir ese apoyo”, sostiene. El ejemplo es concreto: un hombre mayor que caminaba apoyado en un palo improvisado, sin haber logrado acceder a un bastón por la vía institucional.
En ese vacío, la atención traumatológica se vuelve importante. La jornada contó con la participación del doctor Francisco Castañeda Cruz, médico cirujano traumatólogo ortopedista, cuya especialidad suele estar fuera del alcance de familias de escasos recursos. “La especialidad de traumatología sale un poquito más caro”, reconoce Luciano García, al explicar que adultos mayores y jóvenes con lesiones en piernas, rodillas o fracturas encuentran aquí una oportunidad excepcional de atención.
Para la vecina, el valor de estas jornadas radica también en su proximidad. A diferencia de los operativos oficiales concentrados en puntos específicos, las asociaciones civiles llegan directamente a las colonias. “La gente a veces no tiene cómo moverse a esas jornadas que hacen los gobiernos; que lleguen apoyos como este les ayuda y beneficia a muchas familias”, concluye.
La asistencia civil suple vacíos del Estado en “El Chipus”