-Anuncio presidencial no necesariamente describe la realidad nacional
-Disminuyen los homicidios dolosos, pero se incrementan desapariciones
-Las extorsiones y el cobro de piso son una problemática de mayor impacto
H. Matamoros, Tamaulipas.-Las cifras y porcentajes en estadísticas de cualquier índole generalmente están soportadas con fundamento aritmético, aunque no necesariamente representan una percepción real de lo evaluado.
Un ejemplo claro de lo antes descrito es la reducción de homicidios dolosos anunciado recientemente por la presidenta CLAUDIA SHEINBAUM PARDO con base en datos estadísticos en la materia recabados entre septiembre de 2024 y diciembre de 2025.
En efecto, desde esa perspectiva, suena halagador que de 90 homicidios diarios al cierre del último mes del año pasado solo se registraron 52, lo que, en cifras cerradas, representa una disminución del 40 por ciento.
En ese contexto, vale la pena precisar que el promedio diario de asesinatos en 2016 era de 67, y entre 2018-2020, la cifra se incrementó alarmantemente hasta llegar a alrededor de 100 homicidios dolosos cada día.
Por otra parte, si bien es cierto que la estadística del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública bajo la titularidad de MARCELA FIGUEROA es muy positiva, también es cierto que no contempla un dato sumamente preocupante del Registro de Personas Desaparecidas y no Localizadas: en 2025 desaparecieron diariamente 39 personas.
La cifra oficial de homicidios dolosos en 2025 es de 23 mil 360, mientras que la estadística precisa que en el mismo período desaparecieron 14 mil 79 personas. En consecuencia, si Pitágoras no miente, ambas cifras suman 37 mil 439 casos, lo que quiere decir que en nuestro México lindo y querido diariamente mueren violentamente o desaparecen 102 personas.
Por lo tanto, es cuestionable el bombo y platillo utilizado por la jefa del Ejecutivo federal para anunciar a los cuatro vientos que los homicidios dolosos han disminuido considerablemente, como si se tratara de presentar un país en donde la paz y la tranquilidad han vuelto a los hogares aztecas.
Es evidente que la mandataria nacional y el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública hacen caso omiso a la aterradora estadística del Registro de Personas Desaparecidas y no Localizadas referente a la desaparición de 39 personas diariamente.
Es decir, desde otra óptica, que disminuye el porcentaje de homicidios dolosos, pero aumenta la desaparición de personas, lo que podría reflejar que los grupos criminales desaparecen los cuerpos de sus víctimas mediante distintos procedimientos en atención de eso que se practica en el bajo mundo, “sin cadáver no hay delito”.
No cabe duda que, mediáticamente y en primer plano, el anuncio presidencial respecto a la disminución de homicidios dolosos puede calificarse como un exitoso programa gubernamental en materia de seguridad pública. Sin embargo, tal lectura no necesariamente tendría ese enfoque.
La extorsión y cobro de piso que practican los distintos grupos delincuenciales a lo largo y ancho del país es una problemática que no ha podido o no ha querido enfrentar el gobierno de la Cuarta Transformación.
Las denuncias de la Confederación de Cámaras de Comercio en presentación de sus agremiados y el avance cada vez más considerable del crimen organizado al interior de los gobiernos estatales y municipales, es una problemática real que no comulga con los datos halagadores del segundo piso de la 4T.
Desde cierta perspectiva y con el debido respeto para los familiares de las víctimas, la mayoría de los homicidios dolosos tienen su origen en disputas o ajuste de cuentas entre grupos delictivos rivales o enfrentamientos con las fuerzas del orden, sin que ello quiera decir que una vida no tiene valor alguno.
La fanfarria, el bombo y platillo y el redoble de campanas lucirían mejor cuando el gobierno federal anunciara el desmantelamiento de tal o cual cartel de la droga y la liberación del cobro de piso y extorsiones a los ciudadanos de buen vivir, quienes, hasta el momento, tienen que pagar por trabajar.
Sin el menor ánimo pesimista ni crítica destructiva, anunciar la disminución del porcentaje de homicidios dolosos, pero al mismo tiempo no reconocer o no dar importancia al incremento de desapariciones, no transmite objetividad y transparencia el anuncio presidencial.
¿Cómo la ve?
DESDE EL BALCÓN:
I.-Los arrestos, decomiso de drogas y armas, destrucción de laboratorios clandestinos de producción de drogas sintéticas y otras acciones encabezadas por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana bajo la titularidad de OMAR GARCÍA HARFUCH son estadísticas que reflejan trabajo de campo. No obstante, la percepción de la sociedad mexicana no parece ir de la mano con el trabajo en materia de seguridad pública de la 4T.
Ni hablar.
Y hasta la próxima.