Todo parece indicar que el abogado Andrés García Repper Favila será el nuevo titular de la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción (FECC), ya que el aspirante cuenta con el apoyo del “fiel de la balanza”, según versiones que circulan en el ámbito judicial.

         Y aunque se creía que podía llegar una de las cuatro aspirantes que entraron a la recta final del proceso de selección, es decir Carolina Matínez Almanza, Julieta Elena Martínez Trejo, Wendy Madeleine Díaz González y Valeria Estrada Treviño, por ser la época de las mujeres, se da como un hecho de que el abogado García Repper Favila será el sucesor de Jesús Eduardo Govez Orozco, quien el pasado 15 de diciembre de 2025 fue designado como nuevo titular de la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE).

         Casi nadie duda de que García Repper Favila será el nuevo titular de la FECC por su trayectoria política con Morena, ya que ha defendido los intereses partidistas en varios procesos electorales.

         Vamos a ver si García Repper Favila cumple su palabra de cumplir estrictamente con la constitución, respetar el debido proceso y sobre todo no prestarse a consignas políticas ni intereses coyunturales, cuyo compromiso lo hizo durante su comparecencia en el Congreso Local.

         Recalcó que la FECC no debe convertirse en una instancia “bajo pedido”, ni mucho menos en un instrumento para encarcelar a personas sin sustento jurídico, puesto que cualquier sesgo a la ley sería duramente criticado por la sociedad tamaulipeca.

         Se espera que el virtual titular de la FECC no le tiemble la mano para aplicar la ley en contra funcionarios estatales y alcaldes que defrauden la confianza depositada por el gobernador Américo Villarreal Anaya.

         La comisión permanente el Congreso Local que preside Humberto Prieto Herrera convocó a una sesión extraordinaria precisamente para designar hoy al nuevo titular de la FECC, entre otros asuntos legislativos.

         El otro tema, el monseñor Luis Carlos Lerma Martínez asume hoy oficialmente la Diócesis de Nuevo Laredo, luego de dos años de permanecer vacante esta sede episcopal, aunque el Papa León XIV le otorgó el nombramiento desde el 7 de octubre del 2025 en sustitución del obispo Enrique Sánchez Martínez, quien actualmente es el titular de la Diócesis de Mexicali.

         El nuncio apostólico en México, Joseph Spiteri presidirá la ceremonia de ordenación prevista para las 12 horas en la catedral del Espíritu Santo, en donde estará acompañado por Rogelio Cabrera López, arzobispo de Monterrey y administrador diocesano; Constancio Miranda Weckmann, arzobispo de Chihuahua; Gustavo Rodríguez Vega, arzobispo de Mérida, entre otros jerarcas católicos.

         Antes de este acto litúrgico, monseñor Lerma Martíez realizará una profesión de fe acompañado por fieles católico y el juramento de fidelidad en la parroquia del Santo Niño de Atocha.

         Lerma Martínez tiene 30 años de ministerio sacerdotal desempeñando diversos cargos eclesiásticos, ya que fue párroco en la iglesia de Santa Rosalía de Camargo, Chihuahua, además fue vicario general en la Diócesis de Chihuahua durante la gestión del obispo Constancio Miranda Weckman.

También se ha desempeñado como ecónomo diocesano, formador del seminario, capellán del Centro de Reinserción Social Estatal de Santa Eulalia y colaborador en diversos consejos diocesanos.

         Por otra parte, llama la atención que el presidente del Tribunal Electoral de Tamaulipas (Trieltam), Edgar Iván Arroyo Villarreal, se haya atrevido a criticar abiertamente el “burocratismo” que hay en el Senado de la República luego de que ha pasado mucho tiempo sin que hayan designado a los magistrados faltantes.

         Arroyo Villarreal reconoció que carece de las herramientas legales para acelerar los nombramientos de los magistrados faltantes en el Trieltam, por lo que se espera que no resulte contraproducente está critica, sobre todo cuando existen otros asuntos de mayor importancia en la cámara alta del Congreso de la Unión.

         Y más cuando la falta de un magistrado no compromete alcanzar las resoluciones en la materia electoral, puesto que la misma ley contempla el voto de calidad que tiene el presidente del Trieltam.

         Además, este 2026 no es un año electoral, por lo que puede retrasarse algunos meses más, aunque lo ideal sería que estén los cinco magistrados con sus respectivos nombramientos para dar paso a la organización del proceso electoral del 2027, allá por septiembre de este año.

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