Columna Rosa, sólo para Mujeres.

Por: Lic. Bárbara Lera Castellanos.

Este 12 de enero de 2026, Tamaulipas se convirtió en la primera entidad federativa de México en instalar formalmente los Consejos de Paz y Justicia Cívica, un mecanismo multidisciplinario impulsado por el gobernador Américo Villarreal Anaya.

Estos órganos buscan promover la prevención de la violencia, la justicia restaurativa y la reconstrucción del tejido social mediante la participación activa de la ciudadanía, gobiernos municipales y asociaciones religiosas.

Está iniciativa representa un enfoque humanista alineado con directrices federales, priorizando la paz integral sobre la confrontación armada.

Su tesis central radica en que la colaboración intergubernamental y comunitaria puede transformar la cultura de violencia en una de cohesión social.

La estructura de los consejos es robusta y jerárquica, integrada por una mesa directiva, una asamblea de integrantes y equipos técnicos especializados.

Sus funciones principales incluyen asesorar en políticas públicas de paz, diseñar planes municipales de construcción de paz, evaluar programas preventivos y fomentar la rendición de cuentas en materia de seguridad.

Involucrando a los 43 municipios, estos consejos entregan títulos oficiales a asociaciones religiosas, fortaleciendo su rol en la mediación comunitaria.

Este modelo pionero no solo institucionaliza la paz como prioridad estatal, sino que incorpora perspectivas locales para abordar conflictos cotidianos, desde riñas vecinales hasta dinámicas de pandillas juveniles.

Entre los beneficios destacan el fortalecimiento de la seguridad comunitaria y la promoción de una cultura de paz duradera.

Al unir gobierno, sociedad civil y actores religiosos, Tamaulipas avanza hacia metas nacionales de justicia restaurativa, reduciendo la dependencia de fuerzas armadas y empoderando soluciones locales.

Esto posiciona al estado como referente nacional, impulsando la transformación social y mejorando indicadores de convivencia.

El gobernador Américo Villarreal Anaya presentó la atención de las causas de la violencia a través de cuatro vertientes. Mencionó específicamente la búsqueda del bienestar «físico, psicológico, social y espiritual» de los ciudadanos.

Estas acciones buscan fortalecer los indicadores de seguridad y promover una cultura de paz en el estado, alineándose con una agenda humanista de seguridad y derechos.

Sin embargo, los retos son significativos:

  • Coordinar esfuerzos en un territorio vasto y heterogéneo exige superar barreras políticas, medir impactos reales en la prevención del delito y garantizar participación genuina más allá de formalismos.
  • ⁠Enfrentar índices de violencia requiere alinear agendas humanistas con resultados tangibles en servicios públicos y seguridad cotidiana.

En suma, los Consejos de Paz y Justicia Cívica ofrecen un camino prometedor para Tamaulipas, siempre que se aborden sus desafíos con compromiso sostenido.

Su éxito dependerá de la ejecución efectiva y la evaluación continua, consolidando la paz como pilar del desarrollo estatal.