Por José Gregorio Aguilar
Lunes 12 de enero del 2026.
En medio de una ceremonia cívica de honores en la Escuela Normal Federalizada, familiares y amigos del enfermero y boxeador Carlos “N”, conocido como “La Rana”, realizaron una protesta pacífica para exigir su liberación, alegando que su detención fue arbitraria y sin pruebas contundentes.
Con pancartas y consignas como “Su pasión es boxear, no violar” y “Él es inocente”, los manifestantes cerraron la vialidad frente al plantel educativo, logrando ser atendidos directamente por el gobernador Américo Villarreal Anaya, quien los recibió en la dirección de la institución.
El caso ha escalado a la opinión pública tras la filtración de una supuesta imagen del responsable, obtenida de un video de seguridad del Hospital Civil, cuyos rasgos físicos —según los familiares— no coinciden con los de Carlos.
La madre del detenido, Marta Ruiz Castillo, también enfermera, denunció que la captura de su hijo se realizó de forma irregular, con cambios en el delito imputado: primero narcomenudeo, luego portación de armas, y finalmente abuso sexual. Aseguró que Carlos se encontraba de vacaciones en casa cuando ocurrieron los hechos.
Por su parte, el Fiscal General de Justicia, Jesús Eduardo Govea Orozco, confirmó que la investigación está en fase inicial y que la detención se realizó tras una orden de aprehensión emitida por un juez de control, basada en datos de prueba que acreditan el hecho y la probable participación del acusado. “Lo demás es especulación”, declaró.
Los manifestantes insistieron en que debe respetarse la presunción de inocencia y que el traslado al penal de Altamira fue excesivo. “Tengo más de 15 años de conocerlo, es una persona intachable”, expresó Gamaliel González, compañero de trabajo del detenido