Quizá muchos de los que ya pasan el medio siglo recuerdan aquella vieja película titulada, ¿Y dónde está el piloto? donde un ex piloto de combate, neurótico e irresponsable, toma las riendas de la aeronave, en pleno vuelo, luego de que el capitán y su copiloto enferman tras haber ingerido una comida en mal estado.
Se recuerda que el vuelo se convierte en un verdadero caos ante la falta de buena dirección, que el avión anda sin rumbo y en momentos parece que va en caída libre mientras que la tripulación desesperada pregunta ¿Y dónde está el piloto?
Pues bien, algo muy parecido sucede en Reynosa, Tamaulipas, donde los habitantes de ese municipio se preguntan ¿Y dónde está el alcalde? Pues se supone que el munícipe, CARLOS PEÑA ORTIZ es el quien debe llevar el timón de la administración, pero no aparece desde hace ya varios días y la ciudad está convertida en un verdadero caos.
Y es que, desde el 27 de diciembre, día en que un Tribunal Federal le negó a CARLOS, MAKITO, PEÑA un amparo para evitar ser detenido y que responda ante las autoridades por presuntos asuntos de corrupción, enriquecimiento ilícito y otras linduras, el alcalde, como dijera la abuela, se hizo ojo de hormiga, es decir, no se aparece por la Presidencia Municipal, bueno, por ningún lugar de Reynosa.
Hay quienes aseguran que CARLOS PEÑA, alcalde de Reynosa, Tamaulipas, esta desde Misión Texas esperando que pase la tempestad, lo real es que nada tranquilo debe estar, pues no es poca cosa de lo que le acusan.
Querientes y malquerientes creen que MAKITO anda evadiendo la justicia, que quiere ganar tiempo para que su mami, Doña MAKI ORTIZ, en su calidad de Senadora y con influencias en el centro del país puede hacer algo para librarlo nuevamente de asuntos escabrosos.
Sera el sereno, pero mientras MAKITO no se aparece en la Presidencia municipal crecen las versiones sobre su situación legal, pero lo más delicado para el pueblo es que están prácticamente sin autoridad, sin quien dirija los trabajos municipales.
Cierto, en realidad no hay gran diferencia en que este o no MAKITO en su despacho de la Presidencia municipal, el resultado es el mismo, la ciudad en el abandono, pero, para ausentarse tantos días del cargo debe existir una autorización del cabildo y notificación de responsable del despacho en su ausencia, y, hasta donde se sabe no existe ninguna de las dos cosas.
Se tendrán elecciones el próximo año, CARLOS PEÑA quiere continuar en el juego político, pero, ¿Como para que quiere MAKITO seguir en el poder si no es capaz de cumplir a cabalidad con su responsabilidad?
De ahí la importancia que, en las elecciones venideras, en el 2027, la ciudadanía analice bien a quien le darán el voto de confianza, Reynosa ya no aguanta mas desinterés y abandono de las autoridades, requiere de un alcalde que cumpla con su responsabilidad, que dé la cara y buenos resultados para bien del pueblo, que no se esconda cuando hay problemas.
¿Cuál será el destino político y legal de MAKITO? Quien sabe, pero eso es lo que menos importa, lo que debe de interesarle más al pueblo es no caer nuevamente en el error de votar por votar, sino razonar que es lo mejor para el municipio y su gente.
En fin, la situación es que la ausencia de CARLOS PEÑA, que deja a la deriva su responsabilidad mientras la ciudad se convulsiona y la gente se pregunta dónde está el Alcalde, nos recordó la vieja película ¿Y dónde está el piloto?