Golpe a golpe
Por Juan Sánchez Mendoza
La renuncia de Andrés Manuel López Beltrán (alias ‘Andy’) como secretario de Organización del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de morena, aún está en veremos. No obstante, el rumor sobre su salida crece y se multiplica, sin que él dé la cara para aceptar o desmentir dicha hablilla.
De cualquier forma, con él, sin él y a pesar de él como parte jerárquica de Movimiento Regeneración Nacional, el membrete sigue creciendo, como se advierte con la afiliación de nuevos militantes, aunque también mantiene divisionismo en cada entidad porque las tribus estatales poco caso hacen a su dirigencia nacional, encabezada por Luisa María Alcalde Luján.
Y esto, precisamente, se reflejaría en los procesos para determinar las candidaturas a jugarse en la elección concurrente del 2027.
Gran parte de la población nacional sigue apostándole a morena, pues supone que Andrés Manuel López Obrador continúa al frente (a trasmano), sin entender que él renunció a su militancia el 23 de septiembre de 2024, aunque un lustro antes –agosto 28 del 2019–, advirtió que, en caso de que morena se corrompa, presentaría su renuncia y pediría que le cambien de nombre.
O sea, el mentado ‘Peje’ ya no milita en el membrete guinda desde por lo menos hace 16 meses, fiel a su palabra, por la descomposición partidista que desde entonces preveía por la mescolanza de intereses grupales, falta de liderazgo y la desunión de su militancia.
El uno de octubre de 2024 se renovó la estructura dirigente de morena dando cabida a Andrés Manuel, el chiquito, como titular de la Secretaría de Organización, quizá por recomendación de su papi para ‘limpiar su imagen’ y construirle un ‘liderazgo’.
Lo cierto, es que política le está negada al mentado ‘Andy’.
Y su estupidez más reciente fue haberse quejado de que así le dijeran porque adujo no salir a los medios a aclarar eso, precisando:
“Creo que los medios ya están muy ‘quemados’…
“Los medios han perdido mucha credibilidad en base a nadar en forma sincronizada a difundir mentiras, notas falsas.
“Yo me llamó Andrés Manuel López Beltrán. Y mi más grande orgullo es llamarme como el mejor presidente que ha tenido este país.
“El llamarme ‘Andy’ es demeritar eso, quitarme ese legado, quitarme ese nombre…
“¿Por qué? Porque les da miedo y saben lo que vale el de Andrés Manuel López Obrador. Entonces, yo me llamo Andrés Manuel López Beltrán y ojalá dejen de llamarme con diminutivos y nombres que no son”.
No ha dicho, por supuesto, nada sobre las acusaciones que obran en su contra, por corrupción y tráfico de influencias, para:
a) La venta del balastro (sin certificación) utilizado en la construcción del Tren Maya, que generó descarrilamientos.
El medio de comunicación, Latin Us, dio a conocer conversaciones entre Amílcar y Pedro Salazar Beltrán, primo de ‘Andy’ y Gonzalo López Beltrán, en las que hablan de los recursos que ofrecieron para que el balastro no fuera sometido a las pruebas requeridas: “Ya cuando se descarrile el Tren (Maya), va a ser otro pedo”, se escucha decir a Pedro Salazar, tras burlarse de la baja calidad del balastro vendido.
b) La contratación de Pemex del barco chatarra ‘Gazprom-2’, para dar servicio durante 10 años a ese organismo.
Este barco inservible fue fletado mediante un proceso simulado de invitación restringida a BME SUBTEC, encabezado por Emiliano Pescador Asaf y firmado por Javier Núñez López, ex subdirector de abastecimiento de Pemex en más de 15 mil millones de pesos.
c) Participar en una red de huachicol fiscal, la cual consiste en la importación ilegal de diésel o gasolina, e involucra la complicidad de varias autoridades del gobierno federal.
Este entramado de corruptelas representa un daño fiscal por 55 mil millones de dólares.
Además de lo anterior, el hijo del ex presidente de México tomó dos semanas de vacaciones para descansar en Tokio, Japón.
Y para ello se hospedó en el hotel The Okura Tokyo, que es uno de los tres mejores hoteles de ese país, valiéndole madre la austeridad que tanto proclamara el tabasqueño y de ésta se vanagloriara.
El portal Aristegui Noticias ha documentado que los gastos y gustos de ‘Andy’ estuvieron muy lejos de ser sencillos en ese país, ya que tan sólo una de varias facturas ventiladas exhibe un gasto total de 500 mil 410 yenes, equivalente a 63 mil 57 pesos mexicanos, por cargos de servicio al cuarto.
Además, Andrés Manuel ‘el chiquito’ adquirió una obra de la artista japonesa Yayoi Kusama valuada en medio millón de pesos –entre otras–, aunque su cultura pictórica no sea muy buena, que digamos.
Antes de concluir el mes en curso, ‘Andy’ podría abandonar morena.
No por decisión propia, sino por los jalones de orejas que le propina su progenitor por tanto escándalo.
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