Opinión pública
Por Felipe Martínez Chávez
Cd. Victoria, Tamaulipas.- Por lo visto ciertos medios masivos son los
más interesados en que, en la renovación de la gubernatura en 2028,
compitan exclusivamente mujeres. Se han olvidado de los varoncitos.
Tienen real posibilidad de ganar -igual que los damos- si son candidatas
por un partido competitivo, que a estas alturas solo es Morena.
Los hombrecitos guardan compostura pero tienen presencia. Por
ejemplo, nadie puede negar la estatura de Dámaso Anaya Alvarado, el
Rector que ha transformado a la UAT hasta colocarla en los primeros
lugares del ranking nacional.
Con el potencial guinda, la maquinaria electoral en que se ha convertido
Morena, tendría la menor dificultad para hacerse de la victoria.
Cualquier secretario General de Gobierno es potencial candidato a la
sucesión. En el panismo lo fue “Truco” Verástegui con los resultados
funestos, en las urnas, que ya conocemos. Quiso serlo Morelos Jaime
Canseco González en los ochentas.
Nadie puede negar que “El Calabazo” Villegas ha hecho buen papel
como jefe de la política interna. Si fuera ineficiente no estaría en la segunda
esquina del poder.
Desde que llegó, sus malquerientes han tratado de “correrlo”. Cualquier
coyuntura es buena para darlo de “baja” como el inicio de este 2026, en que
ya lo “renunciaron”.
La ruta Morena dice que la decisión será local. El gobernador saliente
por lo menos tendrá derecho de veto.
Cualquier secretario (a) del gabinete -si permanecen en el equipo- puede
ganar una elección cuando la ventaja de arranque la lleva Morena.
¿Caballada flaca? otra solución es construir una candidatura desde
abajo, verbigracia mandar a Humberto Prieto Herrera a la alcaldía de
Reynosa y desde ahí proyectarse al resto de Tamaulipas, o a Gerardo Illoldi
a Victoria ¿acaso otro médico?.
No perder de vista a los diputados federales de origen doméstico, de
casa, que se instalen en la cámara federal en 2027.
Así se edificó la candidatura de Eugenio Hernández Flores, contra reloj.
En política todo se puede, desde inventar escenarios a propiciar la cargada
de los búfalos en que los priístas fueron expertos.
Siguiendo con los varoncitos, por el momento el que escribe no ve
posibilidad mayor al senador José Ramón Gómez Leal. No son sus tiempos
y trae una cola muy larga.
Inaceptables cuadros guindas que jugaron 2021-22, figuras entonces
relevantes como Héctor Martín Garza González y Rodolfo González
Valderrama.
Legisladores federales del presente, como “La Borrega” López y Adrián
Oseguera, arrastran penosamente la cobija. Alcaldes como Erasmo
González Robledo y Alberto Granados, no dan el ancho. Si acaso una
reelección antes que entre la prohibición de la Reforma Electoral.
¿Alternancia en la gubernatura entre hombres y mujeres? No se avizora.
Los partidos decidirán la paridad. Descartado el nepotismo, parentesco,
herencia de cargos entre familias, y “forasteros” nacidos en otras entidades.
El PAN exhibe dos figuras: Don Truco Verástegui (revancha) y Jesús
Nader que, en las circunstancias que se avizoran para 2028, con varios ex
secretarios del gabinete cabecista en el bote, serían la crónica de una
derrota anunciada.
Volviendo con las mujeres, en Morena, hoy la mejor perfilada, que
parece gozar del visto bueno de los jefes estatales es la senadora Olga
Sosa Ruiz, con los liderazgos nacionales alineados y capacidad de
interlocución con el centro del poder.
Por si “las moscas”, algún imprevisto, vemos “calentando” bat a la
Presidenta del Tribunal de Justicia, Tania Contreras, quien en 2026 se
dispone a hacer talacha en territorio, no solo en redes. Otras damas, desde
diputadas federales a presidentas municipales, se ven muy bisoñas.
De no darse la alianza con Morena y Pt, la candidata del Verde al
gobierno será Maki Ortiz Domínguez, lo que no significa cheque en blanco
para ganar.
Dos pueden ser candidatas por el PAN -va en solitario-, Imelda
Sanmiguel y Yahleel Abdala Carmona, las dos neolaredenses, que también
pueden buscar la presidencia de allá mismo.
Sin embargo Acción Nacional, resultado del gobierno corrupto que hizo
Francisco Javier García, no tiene liderazgo moral para hacerse de triunfos,
menos si para entonces hay una orden de aprehensión en su contra o es
cliente de algún penal.
Conclusión: Sí, Tamaulipas puede tener una gobernadora, no por
igualdad de género sino por competencia real.
Tema aparte, al arrancar el ciclo escolar 2026-1, el Rector de la UAT,
Dámaso Anaya Alvarado afirmó que, si la casa de cultura ha logrado
avances históricos que la ubican como una institución con mayor
reconocimiento a nivel nacional, ha sido gracias al respaldo del Gobernador
Américo Villarreal.
La colaboración ha sido fundamental, dijo, y entre los logros mencionó la
acreditación del ciento por ciento de los programas de licenciatura,
colocando a nuestra Universidad entre las dos únicas del país en alcanzar
ese indicador.