La Comuna
José Ángel Solorio Martínez
Mucho tiene que explicar el poder sindical magisterial: el faltante de 43 millones de pesos en becas a estudiantes tamaulipecos. Es una cifra menor, para la que se maneja extraoficialmente. Ya hay denuncias, en la fiscalía general de Tamaulipas; hasta el momento se conoce que algunos líderes y sus familiares del SNTE, están involucrados.
La parte oficial -Secretaría de Educación de Tamaulipas- y la Sección XXX no han dicho esta boca es mía.
Mutismo de aquí para allá; mutismo de allá para acá.
Se presume que esa cantidad de dinero escamoteado se produce cada año escolar.
Si echamos cuentas, el sexenio que corre, la bolsa perdida, desaparecida, es de aproximadamente 172 millones.
Cifra nada despreciable.
Lo que asombra, es la política del tío Lolo de todos los involucrados. Han dejado pasar, haciéndose que la virgen les habla, a la espera que el tema se diluya.
Deleznable la conducta de los múltiples funcionarios enlodados en tan penoso caso, toda vez que benefician a los suyos con esos fondos y achican los beneficios para cientos de estudiantes verdaderamente necesitados; y más penoso resulta, que esas trapacerías se cometan en un gobierno que se presume de humanista.
El PAN, convirtió la SET en una gigantesca factoría de millonarios. Decenas de programas que deberían llegar a los menesterosos se quedaban en los bolsillos de una pandilla rapaz comandada por el comprobadamente pillo, Mario Gómez Monroy -sujeto que, desde una modesta tortillería en su natal Reynosa, dio una vistosa pirueta para transformarse en uno de los millonarios felices de sur de Texas-.
Se esperaba que con el arribo de la IV T y su Segundo Piso, se superarían esos lamentables vicios.
No ocurrió así.
La Fiscalía nos debe una explicación.
¿Por qué no llegaron esos apoyos a los verdaderos educandos?
¿Quién está detrás de este oprobioso caso de prestidigitación de dinero público?
¿Por qué no denunciar públicamente a la vieja red de saqueo que mantiene el PAN en el tejido institucional de la SET activa y actuante?
En los próximos meses, la Sección XXX, entrará en ebullición: se calentará el ambiente por la sucesión de la planilla que dirigirá al magisterio tamaulipeco por los próximos cuatro años.
Difícil decantarse por alguno.
Complicado articular una planilla con liderazgos saludables.
Será sencillo caer en más de lo mismo: con los representantes del PAN o los personeros -aseguran ellos- de MORENA.
No hay que perder la esperanza en la emergencia de una tercera vía, una tercera opción. Se ve complicado, pero no imposible.
Por lo pronto, los maestros tienen dos decepcionantes caminos: las brasas o el comal.