Opinión pública

Por Felipe Martínez Chávez
Cd. Victoria, Tamaulipas.- De estas tierras desapareció como llegó, de la
noche a la mañana. Vivió en la capital victorense con su esposa, a la que
mencionaba en sus intervenciones públicas.
La última noticia que nos llega de Gloria Molina Gamboa, ex secretaria
de Salud en Tamaulipas, es de Sabinas, Coahuila, donde trabaja con el
alcalde José Feliciano Díaz como responsable de salud municipal y la
congregación María Trinitaria de apoyo a la salud, con sede central en
Chiapas.
Originaria de aquella entidad, en cuya universidad estudio medicina, a
Tamaulipas la trajo Francisco García Cabeza de Vaca, no como titular de
Salud sino a un cargo secundario. A la renuncia de Lydia Madero García la
hizo titular definitiva.
Hoy está en el ojo del huracán. Es la responsable principal del desfalco e
irregularidades detectadas en la Secretaría de Salud. Va en la denuncia
turnada a la Fiscalía Anticorrupción al lado de su ex jefe. Con seguridad la
alcanzará el ramalazo.
Llegó sin la experiencia como para hacerse cargo de la cartera de Salud.
No conocía Tamaulipas. Había trabajado para la Universidad de Chiapas,
delegada de Prevención y Atención en Salud en el IMSS de aquella entidad,
y directora de Estructura y Recursos Para el Plan Maestro Sectorial del
gobierno federal.
Dirigió Audes Milenio de la UACH hasta septiembre del 2016 y, en
octubre del mismo año la tenemos en el Organismo Público Descentralizado
Protección Social en Salud de Tamaulipas con el cargo de Directora
General. Figuró en todo el sexenio.
Por primera vez su nombre sale a relucir entre las cañerías del
cabecismo, con altas probabilidades de recibir orden de aprehensión.
Junto con los secretarios de Administración que sirvieron en el gobierno
panista, fue artífice del saqueo, ya sea por compromisos por gastos de la
propia campaña cabecista en 2016, o las que vendrían.
El cochinero la involucra no solo en los contratos cuya asignación se
acordaba desde la esquina del Poder, sino en la operación ordinaria del
presupuesto de la secretaría. Es la responsable directa del dinero entregado
a los hermanos Carmona, del que hoy se les acusa.
No dijo no a la corrupción como su antecesora Madero, mujer de
probada honestidad que no tenía cabida en la administración panista.
Prefirió renunciar a ser tapadera de malandros.
Lydia se retiró abril del 2017 por cuestiones personales, dijo. Se fue a su
tierra, Monterrey. Después se supo que nunca la recibió el Gobernador, las

instrucciones le llegaban a través de Víctor Sáenz Martínez, jefe de la
Secretaría Particular. Era recomendada de figuras nacionales del PAN.
Molina estampó su firma en todo, contratación de obras y servicios y
pago de personal, donde recibió señalamientos de corrupción de la
Auditoría Superior de la Federación (la Auditoría Estatal le perdonó todo).
Así por ejemplo en la cuenta del 2019, pagó millones de pesos en
sueldos a 31 trabajadores que no cumplir con los requisitos académicos de
la plaza (médicos que no tenían título).
Pagaron a otros 40 que no acreditaron suficiente documentación, lo que
ocasionó que el Gobierno del Estado regresara el dinero a la federación
para evitar procesos. El daño patrimonial fue por más de 19 millones.
En la cuenta 2021 del gasto federalizado tampoco le fue muy bien. Los
fiscalizadores le reclamaron a la secretaría 195 millones de pesos “por falta
de documentación comprobatoria” del uso del dinero y pagos improcedentes
a personal por 4.2 millones.
Cuentas mochas también las del 2020, 2018 y 2017. Tuvieron que
regresar dinero por inejercicios, en que les cobraron intereses.
Gloria no huyó al extranjero como otros, se fue a una entidad vecina a
trabajar con paisanos suyos. Pudiera regresar a Tamaulipas pero bajo otras
condiciones, por orden de aprehensión, a menos que se desmarque que no
se mandaba sola, que las instrucciones venían de Palacio y solo obedeció.
Fue el sexenio en que por primera vez se contrataron forasteros o bien
nacidos en esta tierra que tenían años desaparecidos, caso de Elda Aurora
Viñas Herrera, sujeta también a investigación en la Fiscalía y en cuyo futuro
se vislumbra una celda.
La federación no perdona. Así se recuerda el cobro de la ASF al ex
Rector Guillermo Mendoza Cavazos por 1.7 millones de pesos, por comprar
una mesa y 16 sillas operativas, una televisión de 75 pulgadas, mil pupitres
y un vehículo Toyota Hiace 2019, sin tener autorización para el gasto.
Devolvieron el billetillo.
Aparte, el lunes será el Primer Informe de la Presidenta Claudia
Sheinbaum. Por ese motivo no habrá mañanera con la prensa.
El documento será entregado a la Cámara de Diputados por la
Secretaria de Gobernación, y ella, la Presidenta, tendrá una presentación en
Palacio Nacional a las once horas ante embajadores, invitados y
representantes de las fuerzas activas. Participará nuestro Gobernador
Américo Villarreal Anaya.
Por cierto, el miércoles, AVA puso en marcha acompañado del titular de
Conagua, Efraín Morales López, la construcción de la segunda línea del
acueducto Guadalupe Victoria que tendrá una inversión de 1,800 millones
de pesos para garantizar el abasto de agua a la capital por los siguientes 50
años.