A MI MANERA
Por Tello Montes
-Clínicas pirata: el falso ahorro que termina en tumba.
- 1,800 millones para acabar con la sed de Victoria.
“Clínicas clandestinas son un riesgo mortal; la gente debe dejar de ponerse en manos de falsos cirujanos”, advirtió con todas sus letras el diputado Víctor Manuel García Fuentes, tras la muerte de una mujer estadounidense en Reynosa.
El mensaje es claro: quienes acuden a esas “clínicas de belleza” sin permisos ni médicos certificados están jugando a la ruleta rusa con su vida, todo por un supuesto ahorro que termina costando ataúdes.
El legislador recordó que en Tamaulipas apenas hay 45 cirujanos plásticos certificados, y en Matamoros apenas cinco. Lo demás son charlatanes que operan en cuartos improvisados, sin licencia sanitaria, sin quirófanos avalados y mucho menos terapia intensiva. “Es increíble que la gente se ponga en manos de alguien sin pedirle siquiera la cédula profesional”, sentenció.
El caso de la anestesia contaminada en Matamoros, que dejó decenas de afectados, debería haber sido la última llamada de alerta. Pero no: siguen apareciendo estos negocios de la muerte, amparados en intereses turbios y en la ingenuidad de quienes todavía creen en promociones de Facebook.
García Fuentes exigió a COFEPRIS, COEPRIS, el Ministerio Público y la Comisión de Arbitraje Médico actuar ya contra estas cuevas del engaño.
Pero también lanzó un mensaje duro a la sociedad: la complicidad empieza en quien decide arriesgarse por vanidad y termina en tragedia.
Para dimensionar el riesgo que representan las clínicas clandestinas en Tamaulipas, basta con lo ocurrido recientemente en Ciudad Madero: una mujer quedó al borde de la muerte tras someterse a una liposucción practicada por un médico sin cédula, quien le extrajo ocho kilos de grasa —cuando el máximo permitido son cinco—, provocándole convulsiones.
El falso especialista apenas había obtenido su cédula de médico general dos semanas después de la intervención y, por supuesto, no cuenta con ninguna preparación en cirugía plástica.
La Fiscalía cateó la clínica en la colonia Unidad Nacional para asegurar pruebas de este delito que vuelve a exhibir, con crudeza, la tragedia mortal de estos negocios piratas.
La regla es simple: si no hay cédula, si no hay hospital con licencia, si no hay certificación, no hay cirugía. Todo lo demás es un pasaporte directo a la tumba.
1,800 MILLONES PARA ACABAR CON LA SED DE VICTORIA.
Con el respaldo de la presidenta Claudia Sheinbaum, el gobernador Américo Villarreal Anaya puso en marcha la segunda línea del acueducto “Guadalupe Victoria”, una obra esperada por más de 30 años que garantizará agua a Ciudad Victoria durante los próximos 50 años.
El proyecto, con inversión de 1,800 millones de pesos, forma parte del Plan Nacional Hídrico y contempla 54.7 kilómetros desde la presa Vicente Guerrero.
En el arranque, realizado en la Planta de Rebombeo No. 1, también se firmó el convenio de colaboración entre el Gobierno de Tamaulipas y Conagua.
Américo evocó a su padre, quien en 1992 inauguró la primera línea, y destacó que ahora ambos “Américos Villarreal” quedarán ligados a esta obra histórica.
A su vez, el titular de Conagua, Efraín Morales López, aseguró que con este acueducto se garantiza agua potable para más de 350 mil victorenses y para las futuras generaciones.
LA UAT, A UN PASO DEL 100% EN CALIDAD EDUCATIVA.
La Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) alcanzó el 97.4 % de acreditación en sus programas de licenciatura, lo que asegura que el 99.8 % de su matrícula estudia en planes de calidad.
El rector Dámaso Anaya Alvarado destacó que la meta es lograr el 100 % de acreditación, al encabezar el proceso de reacreditación de la Licenciatura en Derecho de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de Tampico, evaluada por la CONFEDE.
Este logro, que representa la cuarta reacreditación del programa de Derecho, refuerza el compromiso de la UAT con la excelencia académica y con una educación superior pertinente y de calidad para la juventud tamaulipeca.
GRANADOS DENUNCIA OBRAS FANSTASMAS EN MATAMOROS
El alcalde de Matamoros, Alberto Granados, revelo que la administración anterior registró obras inconclusas como si estuvieran terminadas.
Un fraude descarado: en el papel aparecen entregadas, pero en la realidad no existen.
Granados precisó que estas irregularidades fueron detectadas desde la entrega–recepción y ya se reportaron a la Auditoría Superior del Estado, que investiga el desfalco. “Sí hay de esas obras, sí las detectamos”, reconoció el edil.
El caso se suma a la larga lista de tropiezos y sospechas del pasado reciente en Matamoros.
Una estafa más contra la ciudad que desnuda la podredumbre de quienes confundieron el gobierno con un botín.
Y todavía sueñan con volver a saquear.