Tinta Negra
Alfredo Guevara

Más allá de aumentar la penalidad, prohibir las quemas agropecuarias representa una de las medidas más acertadas para evitar la propagación de incendios forestales o de pastizales.
La propuesta que planteó el Secretario de Desarrollo Rural ANTONIO VARELA FLORES, que se enviará al Congreso local una vez que sea firmada por el Ejecutivo Estatal AMÉRICO VILLARREAL ANAYA será con carácter de urgente.
Es decir, no tanto la prohibición, pero sí la suspensión de las quemas cuando las condiciones del clima no sean las adecuadas, entrará en vigor en cuestión de días, a menos de que los diputados locales la retarden en debates estériles.
Y es que, de acuerdo a informes de la Comisión Nacional Forestal, el 90 por ciento de los incendios registrados tienen que ver con quemas agropecuarias que de alguna manera, se salieron de control a causa de las ráfagas de viento registradas en los últimos días.
La iniciativa de reforma, posiblemente a la Ley de Desarrollo Forestal, impone una especie de veda en ciertos municipios, en determinadas horas y días, incluso, en base a condiciones del clima que imperen.
Diremos que las quemas agropecuarias no son otra cosa que encender desechos de rastrojo u otro material que surge después de levantarse las cosechas en el campo, que no le permiten al nuevo cultivo un desarrollo vegetativo como debiera ser. Incluso, en la zona cañera de Mante, Xicoténcatl y su región, también se realiza este tipo de quema de caña, con el objeto de dar paso a la nueva producción.
Por una quema de esta naturaleza, la temperatura en esa región se eleva y genera fuertes calores que identifican a esa zona.
Por cierto, habrá que reconocer el trabajo que han hecho quienes forman parte de las brigadas de la Sedena, Conafor, Protección Civil, Ejército Mexicano, elementos de la Guardia Estatal y personal de otras instituciones en el combate a los incendios registrados.
Mención aparte merece el Coordinador de Protección Civil LUIS GERARDO GONZÁLEZ DE LA FUENTE, al encabezar las acciones en una y otra región.
Para el chaparro le ha resultado complicado apagar uno y que se encienda otro. Y aunque a muchos no les guste que LUIS GERARDO aparezca en las fotos cargando una manguera para rociar de agua el fuego de pastizales o monte, la realidad es que al chaparro le gusta lo que hace y a lo que se dedica. Y es que, no cualquiera se arrima a una contingencia de esta naturaleza, a sabiendas del riesgo que implica, cuando su labor es coordinar los trabajos. En fin. [email protected]