Reflector/ Gilda R. Terán
Bajo el slogan “Humanismo que transforma” fue presentado el 2º. Informe de labores del
Ejecutivo Estatal al Congreso del estado, esto para dar rendición de cuentas al Pleno
Legislativo, y mediante Sesión Solemne fue enlace de esta entrega informativa el Secretario
General de Gobierno.
Posteriormente ya en el Polyforum, arribó Américo Villarreal Anaya, gobernador del
estado, para dar seguimiento a este evento protocolario de su Informe de actividades, ahora
ante la ciudadanía.
Durante su mensaje, el mandatario destacó que en Tamaulipas se acciona para el
crecimiento y desarrollo de la sociedad, en esta razón se refuerzan los programas
humanitarios, por lo que ha alcanzado avances en la recuperación de espacios, bacheo,
limpieza, reforestación, atención médica y apoyos alimenticios, contribuyendo a reconstruir
el tejido social.
Además hay que destacar la reciente entrega de 915 bases al personal de Salud IMSS-
Bienestar Social, quienes tenían años de antigüedad sin tener la certeza de continuidad de
sus empleos, por lo que esta histórica entrega de nombramientos vino a consolidar la
justicia laboral.
Y bueno con esta administración estatal de la cuarta transformación, inició una era en
donde los tamaulipecos, fijan esperanzas para salir adelante en su vida cotidiana, a través de
oportunidades de programas y acciones a favor de la ciudadanía.
HUMILDAD, “GRANDEZADEL ALMA”.
Sabía usted, que el poder de la humildad, aporta lucidez, valor y fuerza, para detenerse a
pensar y ver las cosas en toda su realidad, ayudándole a ver lo que es verdaderamente
importante, le da esa paz interior que le permite tomar buenas decisiones.
Se necesita grandeza del alma, para andar con prudencia y sencillez, es cierto que hay
temor que vean su vulnerabilidad, sus debilidades, sus puntos flacos y limitaciones, no
obstante este valor traerá fortaleza.
Pues casi siempre la sencillez abre las puertas que la prepotencia cierra, porque el poder de
la humildad demuestra valentía, fortaleza y confianza en uno mismo, engrandeciendo a las
personas dotando de prudencia a la vista, a la escucha y a la palabra.
Los humildes dan lecciones de vida a la humanidad envidiosa, egoísta y vanidosa, ya que es
el mayor signo de sabiduría porque descubren el arte de vivir y de saber conducirse en la
vida.
Según la psicología practicar este valor, se traduce en un antídoto perfecto contra
egocentrismos, ostentaciones y soberbias y nos convierte en personas sencillas, receptivas,
atentas, cercanas y sinceras.
Se estima que la verdadera humildad necesita hacer un análisis realista de nuestras
capacidades, reconocer nuestras limitaciones y abrirnos a nuevas ideas. ¿Cómo vamos a ser
capaces de hacer todo lo anterior si no tenemos una saludable autoestima? y es que una
persona egocéntrica nunca podrá llegar a este nivel porque no querrá ver sus defectos,
como tampoco podrá descubrir sus cauterizadas virtudes.
Es importante, reconocer las limitaciones propias con el fin no de tirarse al abandono si no
de luchar por superarlas, jamás compararse con otras personas ya que todos somos
distintos, y es que casi siempre en las comparaciones las posibilidades cuando hay baja
autoestima son de perder.
Hay que fortalecer el mantenimiento de nuestras capacidades y logros en constante
perspectiva, pero hay que cuidarnos del perfeccionismo, pues es un enemigo acérrimo de la
humildad que más tiene que ver con el deseo inmaduro de colmar expectativas que con el
trabajo bien hecho.
Mi certeza es que Jesucristo es nuestro máximo ejemplo de humildad
“Vuestro atavío no sea el externo… sino el interno, el del corazón, en el incorruptible
ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios.” 1 Pedro
3:3-4.
Nos vemos en la próxima.
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